Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Sol Arrieta escriba una noticia?

De la comunicación argentina y otras hipocresías

20/05/2011 05:29 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image "El periodismo es libre o es una farsa" Rodolfo Walsh. "Un intento de periodismo libre , no independiente" La Palangana (Radio Calf).

Hace tiempo quevengo observando este fenómeno, también relacionado con los medios de comunicación o, más explícitamente, con las y los comunicadores. Ayer leí laCarta abierta a José Pablo Feinmannde Camilo Traverso—miembro de la Juventud Guevarista— y me pareció excelente la argumentación que hace de la polarización mediática irrisoria que viene dándose. Recomiendo su lectura.Se terminó la postura crítica; el facilismo la aplastó con toda su furia. No tengo inconveniencia con las diversas afinidades políticas, de eso se trata la democracia y, en realidad, siempre tenemos una inclinación leve hacia uno u otro bando, aunque no simpaticemos con ninguno. Entiendo, analizándolomuy a fondo y a mi pesar, también el fanatismo y todo lo que conlleva en la población. Sin embargo, no puedo perdonar ——aunque no sea quien para hacerlo o dejar de hacerlo— el fanatismo en las y los periodistas, más allá de la postura que deban —tristemente— asumir desde los medios enlos cuales se desempeñan.No hay necesidad, me parece, de que nos ceguemos de la forma en la cual viene exponiéndose de unos pocos años a esta parte. Entiendo que desde algunos medios, sea TN o 678, las y los trabajadores no puedan opinar libremente sobre algunas temáticas, pero que dejen de hacerlo las veces que tienen la oportunidad en otros espacios es inadmisible para quienes recibimos la información —siempre influenciada por un sello ideológico, está claro que no existe el periodismo objetivo—. Lo de Feinmann me impactó desde esa primera contratapa luego del asesinato de Mariano. Y la misma postura, aunque con otras temáticas, justificando accionares injustificables por donde se los mire, se ha multiplicado por todos y cada uno de los y las comunicadoras que alguna vez admiré y, seguramente, admiramos. Desde Lanata posicionándose a favor de Clarín y los monopolios hasta un Feinmann completamente cegado que no puede asumir los errores del sector que, de algún modo, representa. Cuando una persona —fundamentalmente si tiene un rol trascendente en la sociedad, como el de informar— no se permite observar ni poner en tela de juicio un asesinato, una represión, una injusticia cualquiera sea su forma, está faltando a su ética. Y no hablo de ética en el sentido más estricto y moralista que puede asignársele, sino de la ética que aparece en lo más intrínseco de la consciencia individual de alguien que se precia de tener una ideología con peso. Esto es: no me asombra que Eduardo Feinmann celebre determinados sucesos, debido a que esa actitud va de la mano de su ideología y de su postura explícita, pero es Eduardo, no José Pablo . Por eso, cada cual con su idiosincrasia, pero guarda con la hipocresía.El día en que escuche a todo el panel de 678 criticar duramente que Cristina está en contra del aborto, por ejemplo, o las represiones a la comunidad Qom, entre otras represiones, criticar que sigue favoreciendo a grandes grupos empresarios mientras ataca al que le conviene —aunque a todos y todas nos convenga—, etcétera, quizás empiece a creerles un poco más.Porque para las y los que todavía no se enteraron, se puede estar a favor de algunas medidas y no de otras. Y mejor aún: se puede ser oficialista y criticarle cosas al oficialismo. Es más: Se puede ser duramente opositor y celebrar medidas oficiales. Sí, comunicadores, sí, comunicadoras, son muchas las combinaciones posibles, afortunadamente.Yendo a lo político, también se incurre en ciertos discursos imperdonables por el camino del extremismo. Pino Solanas, antiguo precursor de la defensa de las y los que menos tienen y de su dignificación, termina diciendo que los votos que provienen de provincias empobrecidas —por los mismos gobiernos que lesdan la espalda— no tienen la calificación que pueden tener los de las adineradas.Porúltimo, y creo que es uno de los datos más deprimentes, las y los que trabajan para determinados sectores y terminan creyéndose su propia mentira. Hace unos días me tocó, por trabajo justamente, asistir a una charla en la cual participó un representante de Paka Paka —muy buena su exposición, porque además de explicar los objetivos y principios de ese canal tuvo la amabilidad de dar respuesta a todas las preguntas, incluso a aquellas cuya contestación se salía del protocolo establecido— y una del programa Educ.ar —cuya exhibición fue lapidaria—. Esta última hablaba de la informatización de la educación, de las netbook para todos los niños y las niñas del país, etcétera, omitiendo que son miles los que no sólo no cuentan con instalaciones eléctricas en sus hogares como para utilizarlas de la manera que proponen sino que, además, hay escuelas que no tienen electricidad. De esa precarización no se habla. Qué viva la clase media alta. Lo demás puede esconderse bajo la alfombra. Como frutilla del postre, expuso un largorato acerca de las ventajas de que las y los docentes se comuniquen con su alumnado a través de un entorno de intranet... Es decir que el contacto con el cuerpo docente pasa a ser un accesorio casi lujoso o molesto, según cómo se lo mire. Ni que hablar del contacto con el lápiz y el papel, el conocimiento gramatical que la tecnología se encarga de resolver por las y los educandos y el distanciamiento entre ellos mismos. Llegó un momento en el cual ya nadie se animaba a hacer ninguna acotación —y otros tantos no querían hacerlo por completo acuerdo—, porque las miradas oficialistascaían sobre las nucas engualichándolas por haber encontrado un error a tan perfecta planificación.No puede ser así. La sociedad, el periodismo, la política ¿cómo pueden haber perdido el sentido de la sinceridad? ¿O realmente la ceguera ha llegado hasta aquí? Seamos serios y serias, abordemos los temas que nos preocupan y que necesitamos hacer públicos con la verdad que se nos sale de las tripas, esa que trasciende cualquier vinculación partidaria. Sino, toda esta lucha, incluso la Ley de Medios, es en vano.

image

image


Sobre esta noticia

Autor:
Sol Arrieta (72 noticias)
Fuente:
cotidianidadeshumanas.blogspot.com
Visitas:
1996
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.