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Consideraciones sobre la gestión pública y la sociedad venezolana Situación actual y consecuencias

13/02/2017 15:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

No pretendo dar por acabado el tema, además de entender la existencia de otras formas de ver la realidad, de ahí la posibilidad del debate de las ideas, teniendo claro, como indicó Martin Luther King que: "Para tener enemigos no hace falta declarar la guerra; solo basta decir lo que se piensa."

La particular mirada de la gestión pública venezolana que, de seguida abordo, la inicio considerando el deber ser, para posteriormente resumir, como indique, desde mi mirada, y para el debate, la realidad nacional, empleando enlaces con los que procuro demostrar lo expuesto, para posteriormente resumir lo que estimo es parte de nuestro comportamiento como sociedad y que da sustento al estado de cosas en el que estamos, cerrando con las consecuencias que hoy tenemos y que debemos atender.

No pretendo dar por acabado el tema, además de entender la existencia de otras formas de ver la realidad, de ahí la posibilidad del debate de las ideas, teniendo claro, como indicó Martin Luther King que: "Para tener enemigos no hace falta declarar la guerra; solo basta decir lo que se piensa."

Dado que este breve arresto lo empleo con fines didácticos, lo hago asumiendo la libertad de cátedra que me reconoce la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV-1999).

De manera simple, aunque no simplista, se podría resumir la configuración del Estado, como la suma del gobierno más la sociedad, teniendo el gobierno la cualidad, cedida por la sociedad y conforme a derecho, regular la vida en sociedad, ello a los fines de generar condiciones y calidad de vida -material y espiritual-, mediante la aplicación de políticas públicas que como indica Kelly, J. (2003) “(…) abarcan todo lo que tiene que ver con las decisiones gubernamentales, y su estudio tiene como objetivo contribuir a que los gobiernos cumplan mejor los deseos de sus ciudadanos” (p. 3).

El Estado venezolano, se configura en el pacto o contrato social que estableció Rousseau, y se plasma en la CRBV Art. 2 como:

(…) democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.

 

En su estructuración y niveles de gobierno, se puede resumir en el siguiente cuadro

 Cada uno de los poderes y niveles de gobierno, poseen sus propias competencias consagradas en la misma CRBV, además de mecanismos a los fines de concretar la cooperación, correspondencia y colaboración, destacándose la debida separación de poderes, como forma independiente, propuesto Locke y Mostesquieu, en el que se sustenta el sistema democrático y da libertad e independencia a cada poder a manera de cumplir sus funciones propias e indeclinables, además del mutuo control.

En la misma norma constitucional, existen dos consideraciones claves que lo precisan como un Estado federal y descentralizado, definiendo al gobierno y sus entidades como: democrática, participativa, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables. (Arts. 4 y 6).

Como función básica del gobierno, se le reconoce la atribución para administrar, regir, cuidar, servir de medio, adjetivando su función pública desde la eficiencia, eficacia, responsabilidad y transparencia.

Aunque en otro trabajo habré de abordar lo referente a la separación de poderes como concepto y doctrina, en la siguiente parte realizo algunas menciones, a manera de explicar el estado actual en la que nos encontramos, y que claramente se encuentra signada por la conflictividad.

Al poder ejecutivo, administrador de la cosa pública, le resulta obligante el cumplir y hacer cumplir las decisiones -leyes- que emane del poder legislativo, a quien toca además, controlar al ejecutivo sobre la gestión y ejecución de las políticas públicas, supeditado al marco legal vigente, por lo que los funcionarios públicos, de este y cualquier poder, sólo pueden hacer aquello que las leyes le ordenan y no lo que ellos puedan hacer aplicando su libre albedrío, siendo opuesto a los particulares, quienes pueden hacer todo aquello que las leyes no le prohíban.

De lo anterior y dada la configuración de funcionario público, necesario es entender que ellos están al servicio de la ciudadanía, y como bien señala el texto constitucional, no estarán al servicio de parcialidad política alguna. Visto así, los funcionarios, servidores públicos, no son los jefes de la administración y menos del país, son nuestros empleados que pagamos con diversas formas de impuestos y los ingresos del país.

Mediante la aplicación de las políticas públicas, el ejecutivo -servidores o empleados públicos-, debe orientar su esfuerzo por mejorar las condiciones de vida, incluyendo la inversión en materia de seguridad, salud, educación y servicios en general que requiera la población para mejorar su calidad de vida, debiendo al mismo tiempo, estimular y promover la inversión privada para generar producción nacional y empleo, entre muchas otras posibilidades.

Entre las diversas concepciones de gobierno, hay quienes estimamos que su tamaño será inversamente proporcional al de la sociedad. Es decir; mientras más grande sea el gobierno y en consecuencia intervenga más en la vida diaria, la sociedad se verá empequeñecida, lo que no dudo en estimar que es el caso vernáculo.

Además de lo anteriormente indicado, preciso es destacar, que en el caso del ejecutivo nacional se ha arrogado competencias que no le son propias, usurpando funciones de otras instancias, como el caso del poder ejecutivo

Como función básica del gobierno, se le reconoce la atribución para administrar, regir, cuidar, servir de medio, adjetivando desde la eficiencia, eficacia, responsabilidad y transparencia

Respecto del tamaño del gobierno, ha sido así en los últimos lustros, él más grande y la sociedad más pequeña y dependiente, lo cual se inició a partir de la concepción de lo estratégico para el "país", procediendo a realizar expropiaciones y confiscaciones de empresas, tierras, fincas y cualquier otros bienes que se estimaran como tal -estratégico-, lo que en muchos casos no realizó con sumisión al marco legal, llegando a generarle al país, compromisos financieros importantes como el caso de Gold Reserve, por sólo citar uno recién. Pero el engrandecimiento del gobierno nacional no concluye allí, sino ha creado, y sigue creando, instancias "administrativas" como las misiones y grandes misiones que en la actualidad llegan a 26, sin incluir la recién anunciada Misión justicia socialista, además de los estados mayor y otras instancias más, que en muchos casos coliden en funciones propias de otros poderes o de vicepresidencias y ministerios que hoy superan a la treintena, sin contar los viceministerios, a lo que se le debe sumar las empresas del estado, institutos y servicios autónomos, y protectores de estados.

En lo atinente a las competencias, desde el ejecutivo nacional y según los resultados electorales, ha creado instancias paralelas de gobierno como el caso de la gobernación de Miranda y el Distrito Capital, con lo cual atenta contra el principio del estado descentralizado y se perfila como un gobierno centralista, lo que ratifica en voz de uno de sus voceros, el Prof. Aristóbulo Isturiz, cuando indicó: "Hay que desmotar las alcaldías y gobernaciones", empleando eslogan como: Un solo gobierno -hegemónico-.

Además de lo anterior, el ejecutivo nacional se ha venido dando, con el respaldo del TSJ, un estado de excepción a los fines de enfrentar, entre otras circunstancias, lo que han dado en llamar: la guerra económica, que desde esta mirada, es producto de la caída de los precios del petróleo, la no inversión de la renta petrolera, a pesar de haber percibido, según fuentes conservadoras, más de 900.000Millones de dólares, la destrucción del aparato productivo que fue sustituido por las importaciones en tiempo de bonanza -no importa lo que se importe, lo que importa es que se importe-, teniendo en reservas internacionales poco más de 10.000Miil de dólares y una desatada inflación, de la que no se conocen cifras oficiales como tampoco el endeudamiento, todo aderezado con un alto desabastecimiento de medicinas y alimentos, llegando a empobrecer seriamente a toda la población que pareciera ser el norte que se procura cuando el ahora diputado Héctor Rodríguez afirmo: No vamos a sacarlos de la pobreza para que se vuelvan escualidos, designando ahora a las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN), asumir responsabilidades para las que no están preparados.

Al considerar el desempeño de las FAN, se nota una importante presencia de sus efectivos en cargos ministeriales (11), y 52% -de los retirados- ocupan cargos de gobernadores de estado, además de la creación de instancias paramilitares como la milicia, inmiscuyéndose ahora los militares en asuntos políticos -véase discurso del Min. Padrino López-, así como en la gestión de empresas paralelas a la industria petrolera  y el abastecimiento -compra, almacenamiento y distribución-, de alimentos, léase Gran misión abastecimiento soberano.. Conforme a lo aquí destacado, muchos analistas consideran que se trata de un gobierno de corte militarista.

Dado el desabastecimiento, el gobierno ha optado, no por atraer inversiones foráneas y aprovechar las ventajas competitivas que poseemos en nuestros campos, lo que ha sido denunciado por organismos como FEDEAGRO, generando como consecuencias niveles de desnutrición y perdida de talla y peso en la población, hasta poder apreciar a venezolanos hurgando entre la basura para encontrar algo de alimento, en tanto que el gobierno sigue importando comida para venderla al pueblo, que muchos indican, se trata de una acción de chantaje acicalado por la represión a las protestas, sin intentar atender sus causas y si la intimidación a la población.

Lamentablemente, la gestión pública nacional presenta serias falencias que han contribuido en disminuir las condiciones y calidad de vida de los venezolanos y que podríamos ver en el aumento de la inseguridad, surgimiento de enfermedades antes erradicas y otras calamidades más, amén de denuncias sobre hechos de corrupción en la que no se ven culpables y menos el resarcimiento de los daños patrimoniales. Lo aquí señalado encuentra soporte, en materia de seguridad cuando ya van más de 20 planes de seguridad, la cada vez más constante pedidos de ayuda por falta de medicamentos en los medios de comunicación y casos como el de Odebrecht, empresa brasilera que entregó en Venezuela, según se ha conocido, 98Miil de dólares en coimas, y otros muchos casos más que el TSJ procura cercenar se investigue desde la Asamblea Nacional, retratado esto en casos de funcionarios públicos como el de Rafael Ramírez

Por último, resulta crucial tocar lo político electoral, pues en el año 2016 se debieron realizar la elección de gobernadores que aún no tienen fecha cierta, lo mismo que se boicoteó el intento por un referéndum revocatorio, previsto en nuestro pacto social, alegando el mismo presidente Maduro que: Aquí no habrá elecciones hasta que se recupere la economía, con lo cual se cercena el derecho de los venezolanos a elegir y hasta ser elegidos.

En resumen y teniendo en cuenta todo lo apuntado, me lleva a la conclusión de tener un gobierno de corte personalista no institucional, poco o nada democrático que se soporta en las fuerzas armadas -cuasi-militarista-, autoritario y centralizador, lo que a todas luces está en contravía de lo consagrado en la constitución.

Entre tanto: ¿Qué pasa con la sociedad venezolana, mientras el gobierno continúa haciendo más de lo mismos?

La breve radiografía del gobierno y la situación país, demanda una actitud de la población en procura de re-institucionalizar el país, pero cómo somos. Antes de proceder a detallar el cómo somos, debo recordar que este escribidor, hace su propia mirada y no la de otros.

En ocasiones parecería que no tenemos un verdadero sentido de pertenencia, de ser uno con el país, de entender que este país, es el producto de un esfuerzo colectivo, que necesitamos derrumbar la visión cortoplacista, el facilismo y las soluciones mágicas -el golpe-, preocuparnos más por ser que por tener, más por el intelecto que por lo banal, en días pasados veía estudios conforme a los cuales se invierte más en prótesis mamarias y pastillas azules que en salud o educación, poco apegado a las leyes, más pendientes a las fiestas, puentes y feriados, que al trabajo y los estudios, pensar más en el ahorro que en el despilfarro, quitarnos de la cabeza que todo requiere ser nuevamente creado porque lo anterior no sirve. En fin, asumir nuestra condición de ciudadanos, no esperar que el papá estado nos dé, sino a exigirle que cumpla su función de promotor y nos deje realizar lo que podemos.

La constitución, que en muchas ocasiones es manoseada y hasta vulgarizada, consagra como los dos grandes ejes de desarrollo a la educación y el trabajo, lo que resulta clave cuando vemos en otras naciones el desarrollo alcanzado a pesar de no tener recursos naturales para su crecimiento. No podemos limitarnos y hasta acostumbrarnos a recibir dadivas del gobierno -Verbi gratia- los Claps.

El escape, irse del país porque no tenemos las oportunidades que esperamos y deseamos, ciertamente es un asunto personalísimo, pero en ocasiones pienso que se trata de una forma de huida para no asumir la responsabilidad que, como venezolanos, tenemos con el país -la salida fácil- y que el gobierno debería atender de manera de reducir la diáspora de jóvenes nacionales preparados  88% de los jóvenes tiene intención de irse del país. Diario El Nacional del domingo 12 de febrero

Ahora bien, teniendo en cuenta lo que debe ser la gestión pública, lo que es y la actitud de la sociedad venezolana, ¿cuáles son las consecuencias?

Pareciera que tenemos un país des-institucionalizado donde reina el caos y la incertidumbre, en el que el desconocimiento de los poderes pareciera ser algo habitual, en el que la corrupción y la delincuencia se mueven a sus anchas,  donde la violencia verbal y corporal, es el pan de cada día, donde la vida y el vivir ya poco importa, donde todo se convierte en un negocio, incluyendo la droga y la prostitución, en fin un país del que cualquiera quisiera irse y casi nadie venir, pero es nuestro país y somos nosotros, los venezolanos, los llamados a cambiar este estado de cosas.

El cambio, que de suyo implica una insatisfacción con lo que se tiene, es posible, pero debemos entender, comprender y asumir, que es responsabilidad nuestra y no de otros, que somos nosotros los que vivimos lo que no queremos.

Dado que este breve arresto lo empleo con fines didácticos, lo hago asumiendo la libertad de cátedra que me reconoce la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV-1999)

@OrestesSalerno

Un libre pensador


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