Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Eduardo Fuentes escriba una noticia?

La economía, base esencial de nuestro negocio

16/04/2019 07:47 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Si planificar y materializar un proyecto empresarial es difícil y complejo, se debe a numerosos factores

Uno de los principales es el hecho innegable de que cualquier tipo de plan de negocio se sustenta sobre los pilares de la creatividad y de las finanzas por igual. En otras palabras, aquella persona con ambiciones de emprendedor o emprendedora no solo ha de tener inspiración, visión de conjunto, ingenio e inventiva, sino que también ha de saber administrar las cuentas y el dinero y, en general, manejar grandes cifras de dinero. Al fin y al cabo, el éxito de un negocio depende del resultado de adaptar la idea de empresa a los fondos disponibles.

En realidad, los fondos pueden obtenerse de numerosas maneras. Lo habitual es que ya de entrada se disponga de un colchón económico de impulso; es decir, una cierta cantidad de dinero, usualmente cuatro cifras o tres cifras muy altas, que permita al potencial empresario comenzar a sembrar el terreno para que, a medio plazo, empiece a dar frutos. Sin embargo, el creador o la creadora de cualquier empresa tiene el deber de familiarizarse con el concepto de préstamo. Siempre llega el punto en el que, con motivo de un crecimiento positivo o para solventar un problema de escasez en un ámbito concreto del negocio, el empresario debe solicitar préstamos rápidos o cualquier tipo de préstamo bancario.

Lo realmente complicado es saber cuáles son los puntos económicos flojos del proyecto, cuáles se mantienen estables y qué otros son los más fuertes. Por esa razón, cualquier emprendedor ha de apoyarse sobre esquemas e informes periódicos que reflejen, por supuesto también en cifras y a ser posible en curvas de evolución, cada aspecto de la empresa. Hay algunos aspectos que desaparecen y otros nuevos que entran en función del tipo de negocio, de usuario y de estructura interna, pero por norma general siempre hay algunos que se repiten. Por ejemplo, costes de publicidad y marketing, de logística, de local y facturación, de adquisición de productos, de sitio web, etc.

Pero disponer de un presupuesto o de una lista de contingencias y aspectos generales no es lo único que podemos hacer para controlar las finanzas de nuestra empresa. En general, debemos investigar en la medida de lo posible sobre conceptos financieros básicos, sobre todo aquellos que más se relacionen de manera directa con el negocio. Esto puede ser complicado si no tenemos una idea de economía básica o es nuestro punto débil; al fin y al cabo, somos humanos. En ese caso, no deberíamos escatimar en gastos a la hora de solicitar asesoramiento financiero legal para nuestra empresa. Entre otras cosas, deberíamos aprender cuántos tipos de préstamos en el acto existen, cómo nos puede ayudar un crédito y de qué manera podemos devolverlo sin perder dinero.

Otros conceptos que el asesoramiento nos puede enseñar son algunos que se relacionan de manera muy estrecha con el marketing de la empresa. Si tomamos la decisión de contratar a un profesional de marketing o externalizamos el servicio subcontratando a una empresa de publicidad, podemos aprender mucho sobre conceptos sobre ROI o retorno de la inversión, ratio de liquidez o fondo de maniobra, todos ellos esenciales para la correcta y ascendente construcción de una empresa que se mantenga fuerte desde sus cimientos más esenciales.

El retorno de la inversión son las ganancias posteriores a la inversión económica que permiten al empresario recuperar dicha inversión; el ratio de liquidez es la habilidad empresarial para transformar en dinero material los activos que todavía hay que cobrar; el fondo de maniobra, por su parte, es la cifra económica mínima que un negocio necesita para seguir existiendo. Por todos estos motivos, convendría que el emprendedor o la emprendedora se hiciera un glosario de términos en función del asesoramiento recibido, pues su labor primordial le impone un aprendizaje constante.

Concluiremos recordando lo que mencionamos al principio: emprender no es en absoluto fácil. Parte del triunfo reside no solo en la creatividad y en la capacidad para manejar grandes sumas de dinero, sino en la sabiduría de saber delegar en profesionales y consejeros expertos en aquellos temas esenciales que no dominemos. Esa es la clave que nos conducirá a la creación de una gran empresa.


Sobre esta noticia

Autor:
Eduardo Fuentes (80 noticias)
Visitas:
2953
Tipo:
Opinión
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.