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El origen de los indoeuropeos.

26/09/2014 13:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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Los pueblos indoeuropeos, también a veces llamados arios, son un grupo poblacional, racial y cultural, genéticamente pertenecen a la raza caucasoide y culturalmente son hablantes de las lenguas indoeuropeas.

El término protoindoeuropeo se refiere a los individuos pertenecientes a una etnia o grupo de etnias del período calcolítico y la primera Edad de Bronce, que hablaban variantes del idioma protoindoeuropeo, compartían una cultura material y patrones culturales similares y que representan el tronco común del que derivan los pueblos indoeuropeos.

La cultura indoeuropea alcanzó ciertas ventajas sobre otros pueblos, como la ganadería equina, el carro o la agricultura del trigo, el patriarcado y se expandió hasta abarcar el espacio entre el Círculo Polar Ártico, el sur de Portugal y la India. Estos pueblos se expresaban en una lengua con características similares a las que se hablan hoy en la mayor parte Europa, Irán e India, incluyendo lenguas muertas como el latín o el hitita.

La falta de escritura durante el período protoindoeuropeo ha privado a los historiadores de datos fehacientes, pero algunos arqueólogos como Marija Gimbutas aventuran la hipótesis kurgánica, según la cual el tronco común a las culturas indoeuropeas sería un conjunto de gentes seminómadas que encontró sus fundamentos materiales en el caballo, la rueda, el desarrollo del metal, la agricultura y la ganadería. Características culturales comunes a los protoindoeuropeos una religión común politeísta con varios dioses celestiales. Poseyeron algunas ventajas intelectuales, físicas y tecnológicas que les permitieron expandirse a costa de otros pueblos.

La cultura comparada permite conjurar que poseían tradición poética, que usaron para cantar las hazañas de sus dioses y héroes que parece ser antiquísima. La cultura indoeuropea constituye la raíz de la civilización europea antigua, así como de la civilización indoirania antigua.

Actualmente, la corrección política surgida a mediados del siglo XX, desestima la evidencia genética que coloca a los arios, o bien la raza blanca, como sustrato bio-étnico originario de los pueblos indoeuropeos, y califica de "pseudociencia" el uso racial del término, por lo que en su lugar fomenta un uso exclusivamente cultural y lingüístico.

División

Celtas.

Los celtas o galos son un pueblo de origen continental. Son los antepasados de la mayoría de los europeos. Al principio estuvieron situados a la altura de la hoy Austria, en el seno de la Cultura de Hallstatt y posteriormente se expandieron por el continente habitando principalmente en España, Portugal, Francia, Reino Unido, Suiza, Bélgica y zonas de Alemania y Holanda. Algunas tribus celtas son los britanos, los pictos, los escotos y los celtíberos.

Eslavos.

Los pueblos eslavos viven mayoritariamente en Europa. El núcleo de los pueblos eslavos se encontraba situado hasta el siglo VI al norte de los Cárpatos llamados antiguamente en el siglo I por Plinio el Viejo y Tácito, veneti o vénetos. Tras la caída del Imperio Romano y el abandono de varias tribus germánicas de las zonas que ocupaban para trasladarse al sur, junto a una explosión demográfica, las distintas comunidades que constituían esta etnia se trasladaron por todo el continente europeo. Se consideran a algunos países eslavos como Rusia, Ucrania, Polonia, Eslovaquia, República Checa, etc.

Germanos.

Conjunto de pueblos que pertenecían al grupo de las tribus que ocupaban la región ubicada al norte del Imperio Romano, conocida como Germania y la península escandinava. Las tribus germánicas más conocidas son los godos (divididos en ostrogodos y visigodos), los sajones, los anglos, los alamanes, los lombardos, los francos, los burgundios, los vándalos, los jutos y los suevos. A pesar de constituir tribus separadas, los germanos poseían características muy similares. Los rasgos característicos de estos pueblos que los unen como familia etno-cultural son su lengua y sus tradiciones paganas. Actualmente se consideran como países germánicos a Alemania, Austria, los países nórdicos y Holanda, si bien muchos países europeos tales como Francia (francos) y España (visigodos, vándalos y suevos) recibieron a lo largo de su historia grandes cantidades de sangre germana.

Helenos.

También denominados griegos, son un conjunto de pueblos provenientes del norte de Europa que invadieron la Península Balcánica hacia el año 2000 a.C., habitada a su llegada por varios pueblos no indoeuropeos a los que denominaban pelasgos. Los pueblos helénicos son los aqueos, dorios, jonios y eolios.

Itálicos.

Son los diferentes pueblos, tribus y etnias provenientes del norte de Europa que invadieron la península itálica en el siglo XIII a. C. en el contexto de la Cultura de los Campos de Urnas, Las tribus itálicas indoeuropeas son los vénetos, los umbros, los latinos, los oscos, los mesapios, sículos, sicanos, sabinos, faliscos, hérnicos.

Tracios.

Su civilización, aún mal conocida, se desarrolló desde el III milenio a. C. hasta el siglo III a. C. Su cultura, oral, hecha de leyendas y de mitos se diferencia de la de otros pueblos de esta época por la creencia en la inmortalidad (el "orfismo tracio" relatado por Heródoto). Los tracios se extendieron a lo largo de la historia por las siguientes regiones: Rumania, Moldavia, Bulgaria, noreste de Grecia, Yugoslavia, Turquía (parte europea), Austria, Hungría, Alemania, Chequia, Eslovaquia, Polonia, Ucrania (hasta el Dnieper), el Volga inferior y Tayikistán. Las tribus tracias fueron los besos, bisaltas, bistones, bitinios, botieos, brigios, cicones, crestoneos, dacios, apulios, carpianos, costobocios, derseos, díos, dólopes, droos, edones, getas, mariandinos, medos, moesios, odomantos, paneos, petos, sapeos, satras, tinios, trausos, tribalos, y se cree que también fueron tracios los agatirsos (tribu escita o mezcla de traco-escitas), dárdanos (mezcla de ilirios y probablemente peonios) y escordiscos.

Orientales

Iranios.

Armenios, Persas, Escitas, Sármatas, Alanos.

Indoarios. La civilización védica, fue establecida por un pueblo iranio proveniente del noroeste que se asentó en India hacia el 1500 a.C. donde sometieron a los pueblos aborígenes y formaron un sistema de castas, el cual una vez abolido, sufrieron mestizaje.

Hititas.

Tocarios.

Poblaron la cuenca del Tarim en lo que hoy es la Región Autónoma Uigur de Xinjiang, en el oeste de la actual China. Su peculiar cultura se extendió desde cerca el 1800 a. C. hasta finales del primer milenio de nuestra era. Introdujeron en China los caballos, el estribo y la metalurgia del hierro. Además de su lengua, los cabellos rubios y pelirrojos de las momias de Tarim son evidencia de su origen indoeuropeo. Los análisis genéticos realizados a estas momias han arrojado linajes paternos R1a, asociados a eslavos e indo-iranios.

Protoindoeuropeo

Hay muy distintas hipótesis sobre la ubicación inicial (Urheimat), en el tiempo y en el espacio (alrededor de 4000 a. C., en el entorno de la extensa zona esteparia entre Europa suroriental y el Asia central) de las que debieron ser las primeras manifestaciones de lo indoeuropeo: lo protoindoeuropeo; y con ellas, la denominada lengua protoindoeuropea (Ursprache), el pueblo o conjunto de pueblos que la hablaron (Urvolk) y la reconstrucción arqueológica de sus posibles rasgos culturales y sociales.

Algunas culturas protoindoeuropeas eran la Cultura de los Túmulos y las posteriores Cultura de los Campos de Urnas y la Cultura de Hallstatt, pueblos semibárbaros y tribales que florecieron en Centroeuropa, al norte de los Alpes y al sur de Escandinavia y directamente asociadas a la expansión indoeuropea, al patriarcado y al sustrato genético ario.

Cultura material de los protoindoeuropeos

El léxico reconstruido del protoindoeuropeo tiene términos para la mayoría de objetos conocidos por los pueblos de Europa central en la Edad del Cobre que vivían lejos de la costa. A partir de un análisis preciso de la distribución de ciertos animales y plantas, y un listado de objetos presentes en su cultural material, se ha intentado ubicar sobre el mapa el origen de los protoindoeuropeos. Sin embargo, actualmente existen diferentes propuestas incompatibles entre sí y a su vez compatibles con la evidencia lingüística disponible, lo que sugiere que la paleontología lingüística por sí misma no puede resolver adecuadamente la cuestión del origen de los indoeuropeos.

Tecnología

La evidencia de las lenguas indoeuropeas sugieren que los hablantes de protoindoeuropeo conocían al menos un metal (*h2éyos) y conocían el cultivo de cereales. No existen demasiados términos comunes para conceptos marineros o de navegación, lo cual sugiere que se trató de una cultura que vivía en el interior del continente. Sí se conocen los términos para rueda (*kweklos) y para carros tirados por animales (*wegh-). Además de tener léxico relacionado con tareas agrícolas, existe un gran número de evidencias de sobre las técnicas textiles, siendo dos tejidos bien reflejados en el léxico la lana (*wlh2n?) y el lino (*linom) y la confección de vestidos (*wes-, *drap-).

Domesticación de animales

Animales como el lobo y el uro (una especie de bovino de gran tamaño) eran importantes para los pueblos indoeuropeos.

El protoindoeuropeo cuenta con términos para denotar al ganado bovino: *gwow- 'vaca, buey' y *tauros 'toro' y al ganado ovino: *h2owi-. También conocían los caballos (*ekwos 'caballo') y los cerdos (para los que existen la denominaciones *porkos y *suw-). Además conocían animales salvajes como el oso (*h2rtkos > *h2rtkos 'oso') y el lobo (*wlkwos 'lobo').

Los animales domésticos europeos descienden de:

El ganado vacuno de los uros o auroch. Las vacas europeas son en general más robustas y producen más leche que las asiáticas y las africanas.

El ganado porcino de jabalíes. Los cerdos europeos son en su mayoría alargados en comparación con otras razas de cuerpo más corto. La mayoría son blancas o rosadas, con algunas excepciones como el cerdo ibérico.

El ganado ovino del muflón. Las ovejas europeas no presentan acumulación de grasa en el rabo, dan bastante lana y menos leche que otras subespecies de Asia.

Léxico doméstico

El léxico doméstico incluye la raíz *dem- / *dom- 'conjunto de familiares, casa', del que deriva el latín domus 'casa' y el griego demos 'pueblo' e incluso déspota de *dems-potis 'señor de la casa'. Se ha señalado que la organización política podría basarse en clanes, que compartirían un conjunto de casas woikos (latín v?cus, griego oikos).

Religión

Zeus

La existencia de similitudes entre los dioses y las prácticas religiosas entre los pueblos indoeuropeos sugiere que en cualquiera de las poblaciones que ellos formaran tenían una forma de religión politeísta. Además, la comparación entre los dioses de las diversas mitologías de los pueblos indoeuropeos, sugiere que todas se derivaron de una religión protoindoeuropea encabezada por una triada de dioses supremos.

El léxico reconstruido sugiere que uno de los dioses o fuerzas naturales divinizadas más importantes en la cultura de los antiguos indoeuropeos era un "Dios Padre" del Cielo dyeus pat?r (el dios védico Dyaus Pitar, derivado a Dyu-Piter (Iupiter) y Iovis Pater: 'Padre Cielo'; Deus Pater: 'Dios Padre'.) Esta expresión sobrevive tanto a través del griego Zeus (dyeus), como a través del latín Iupiter (Júpiter). De hecho la palabra para el resplandor del día y dios derivan de la misma raíz (*dyw-).

Al menos tres palabras diferentes, Thor, Zeus y Dios, se unen bajo un mismo lexema de raíces indoeuropeas: "-dön/-den" (que originalmente significaba "estruendo", "trueno", "rayo" o "estrépito"). Tanto Zeus como Thor comprenden deidades del trueno, ejercen un papel protagonista y ambos se corresponden como los dioses más venerados en sus respectivas mitologías. y tanto a Thor como a Zeus y Júpiter, les corresponde el día jueves: en latín Iovis dies, 'día de Júpiter'; y en inglés, Thursday, 'día de Thor'. En alemán, jueves es Donnerstag, 'día del trueno'.

Por lo tanto, esta espiritualidad politeísta está relacionada con el culto a la Naturaleza, y su religiosidad tiene el carácter del culto solar, donde se rendía devoción especialmente a las fuerzas del Cielo, el Trueno/Rayo, el Fuego y los ancestros. Todos los pueblos indoeuropeos, desde Escandinavia hasta India, practicaban el ritual funerario de la incineración (a excepción de algunas culturas protoindoeuropeas), lo que simbolizaba la ascensión del alma del difunto, a través del fuego, desde la Tierra hacia el Cielo y su reunión con los poderes celestes y los ancestros.

Los dioses indoeuropeos del Cielo, la Lluvia, la Tormenta, el Rayo y el Trueno que son análogos entre sí y que comparten sus orígenes son

Thor (mitología nórdica)

Zeus (mitología griega)

Júpiter (mitología romana)

Indra (mitología védica)

Fereydun/Thraetaona/Garshasp (mitología persa)

Teshub/Tarhunt (mitología hitita)

Taranis (mitología celta)

Perún (mitología eslava)

Perkunas (mitología báltica)

Lenguas indoeuropeas

El estrecho parentesco entre las lenguas indoeuropeas nos obliga a deducir que todas ellas derivan de una única lengua originaria (Ursprache) que habría sido hablada por un único pueblo (Urvolk) en una antiquísima patria de origen (Urheimat), para ser difundida posteriormente en el curso de una serie de migraciones por el inmenso espacio que se extiende entre el Atlántico y el Ganges.

Más sobre

Para buena parte de la comunidad científica, la idea de un tronco común a las familias de lenguas indoeuropeas está probada, muy especialmente por los trabajos de Rasmus Christan Rask y Franz Bopp, que relacionaron en un tronco común las lenguas germánicas con las mediterráneas clásicas a través de la gramática, así como con las lenguas indo-iranias por estudios sobre la fonética, especialmente en el nombre de sus respectivos dioses.

Dicha tesis viene además avalada por los estudios del experto en religiones comparadas Georges Dumézil, especialmente tras el descubrimiento del Juramento de Mattiwaza, tratado de paz entre el reino Mitanio y el imperio Hitita, en el que se ponen por testigos tanto a los dioses hititas, sirios y babilonios, como a los dioses indoiranios (Mitra, Indra, etc.).

Por otra parte, según los eruditos más escépticos a la hipótesis indoeuropea, las principales divisiones dentro de la familia de lenguas indoeuropeas se remontan a variedades dialectales mutuamente inteligibles o cuasi-inteligibles que existían en el último período indoeuropeo. Esto se refleja en el hecho de que, varias de las ramas o subfamilias indoeuropeas comparten isoglosas comunes incompatibles con un modelo de árbol genealógico. Así el protobalto, el protocéltico, el protoeslavo y el protogermánico comparten ciertos rasgos, que los diferencian de otras ramas de la familia, aun cuando probablemente nunca existiera un tronco común y anterior a los idiomas bálticos, eslavos y germánicos.

Las innovaciones comunes a ramas diferentes del indoeuropeo, sugieren que la situación precedente a la diversificación de las lenguas indoeuropeas, era la de un conjunto de dialectos en los que ocasionalmente una innovación o cambio fonético traspasaba las fronteras dialectales y se producía también en los dialectos adyacentes.

Si se toma en consideración la existencia de innovaciones que afectaron a dos ramas: proto-A y proto-B, sin que ello presuponga que existió un proto-AB permite explicar las similitudes entre lenguas itálicas sin presuponer la existencia de un protoitálico, o las similitudes entre lenguas eslavas y bálticas sin presuponer la existencia de un protobaltoeslavo.

Evidencias de la cultura indoeuropea

Evidencias lingüísticas

La principal evidencia de la existencia de una lengua protoindoeuropea hablada por un grupo étnico concreto procede del vocabulario compartido por las lenguas indoeuropeas referente a la cultura material (tecnología, plantas y animales domésticos, instituciones culturales). La paleontología lingüística es la disciplina que trata de reconstruir aspectos parciales de la cultura de ciertos pueblos prehistóricos sobre la base de la comparación del vocabulario heredado de la protolengua común.

La relación idiomática se considera corroborada. Desde principios del siglo XIX, numerosos lingüistas arribaron a la tesis de un tronco común repartido en diversas familias. Trabajando cada uno por su cuenta, dos investigadores, el danés Rasmus Christian Rask y el alemán Franz Bopp, llegaron a la misma conclusión, que hubo una sola lengua matriz en el área de expansión de los indoeuropeos. Rask demostró la relación del islandés y las lenguas germánicas con el griego y el latín. Bopp demostró el parentesco entre algunas lenguas orientales, como el sánscrito de la India, con las occidentales griego y latín. Bopp comparaba la gramática, mientras que los esfuerzos de Rask se centraron en la fonética. Entre ambos fundaron la Lingüística comparada y, tras ellos, a mediados del siglo XIX pudo asegurarse científicamente que todas las lenguas europeas modernas, salvo cinco ?vasco, finés, estonio, húngaro y lapón, distintas por su léxico y por su estructura como lenguas? proceden de un idioma primigenio común, fuente asimismo de numerosas lenguas orientales. Este idioma fue llamado «indogermano» por sus primeros analistas, que eran alemanes, y después, respondiendo a su ámbito de difusión, indoeuropeo.

Basándose en la paleontología lingüística, se ha intentado averiguar cuál podría ser la cultura originaria de los indoeuropeos. Al principio se situó en la India, pero luego se demostró que el sánscrito era una lengua más reciente, y el origen se fue desplazando paulatinamente hacia el mar Báltico y el río Danubio. Más tarde se trabajó a partir del lenguaje y las palabras con raíces indoeuropeas, deduciendo que el paisaje por el que se movía aquel pueblo primigenio estaba integrado por una flora y fauna dominada por hayas y abedules, así como ciervos, caballos, lobos, osos, jabalíes y gansos, con frecuentes lluvias y tormentas, lo que descartaba la posibilidad de zonas climáticas excesivamente calurosas y secas para aquella cultura.

Evidencias arqueológicas

Distribución del haplogrupo I1 (antes llamado I1a, correspondiéndose con tipos escandinavos como los vikingos o los normandos). Los antiguos portadores de este haplogrupo eran clanes cromagnon procedentes del núcleo franco-cántabro. Persiguiendo a los animales que seguían la retirada del hielo durante el Mesolítico post-magdaleniense, acabaron ocupando Escandinavia y el norte de Alemania, antes cubiertas por el hielo. Fuente: Eupedia.com

La arqueología y el estudio de las religiones arcaicas revelan coincidencias entre sociedades muy alejadas que podrían ser consecuencia de una conquista del territorio por los pueblos indoeuropeos, con la consiguiente imposición de su cultura. En cambio, la gran diversidad cultural que se aprecia entre los pueblos indoeuropeos apunta la posibilidad de que su lengua y patrimonio se estableciera por contagio, sin desbancar las culturas originales, aunque las diferencias también pudieron surgir de la adaptación a los sucesivos territorios durante la expansión, resultando en variantes de una misma cultura indoeuropea.

Una hipótesis que ha gozado de mucha popularidad es la hipótesis de los kurganes de Marija Gimbutas que identifica el origen en la cultura de los kurganes, situada en la estepa rusa y sur de Ucrania. La base de dicha identificación se basa en que la cultura material atribuible a los pueblos indoeuropeos a partir de las especulaciones de la paleontología lingüística es similar a la cultura material de los kurganes. Otras propuestas de identificación son las de Colin Renfrew y diversos autores como T. V. Gamkrelidze y V. V. Ivanov, que proponen identificaciones diferentes, desde la península anatolia. En cualquier caso, algunos de los rasgos culturales que se les atribuyen son la domesticación del caballo y el uso de carros, junto con la ganadería y la agricultura.

Evidencias genéticas

Distribución del linaje R1a, comúnmente presentado como corroboración genérica de la hipótesis kurgánica. Este haplogrupo, que parece tener sus picos europeos en la Urheimat de los pueblos eslavos, está también claramente relacionado (por ese "rastro" y ese "estanque" acumulado en Irán, Afganistán y algunas ex-repúblicas soviéticas) con las invasiones indo-arias. Fuente: Eupedia.com

El genetista italiano L. L. Cavalli-Sforza llevó a cabo un análisis de componentes principales de la frecuencia de ciertos marcadores genéticos del ADN de los europeos, determinando que prácticamente toda la variación encontrada podía ser explicada a partir de cinco componentes principales. El factor o componente principal más importante parece relacionado arqueológicamente con las fechas de la expansión de la agricultura neolítica en Europa hace entre 10 mil y 6 mil años.

Este componente no muestra correlación con lo que probablemente pudo ser la expansión de las lenguas indoeuropeas en el continente. Se ha apuntado que el tercer componente principal podría estar correlacionado con la expansión de las lenguas indoeuropeas en el continente. El segundo componente muestra un gradiente norte sur y se ha relacionado con expansión de pueblos urálicos, ya que es un gradiente norte sur, aunque es difícil asegurarlo.

Hipótesis kurgánica

Aunque no ha podido ser verificada por la historiografía, se trata de una de las teorías más completas y documentadas sobre el origen y expansión de los indoeuropeos, así como de sus rasgos culturales y el mundo que vivían. Después de haber trabajado como arqueóloga en las estepas ucranianas, Marija Gimbutas desarrolló una teoría completa sobre el origen, desarrollo y evolución de los pueblos indoeuropeos, cuyo origen creyó haber encontrado en la zona que excavó, datada hacia el 5º o 6º milenio antes de nuestra era. Lo llamó "Cultura de los Kurganes", por el nombre que se le da a los túmulos o sepulturas antiguas en la región. Los pueblos de los kurganes habrían desarrollado la movilidad necesaria para ocupar vastas zonas a partir de su maestría en la equitación y su conocimiento y uso de los carros, vehículos que a menudo suelen aparecer enteros o desmontados bajo los túmulos. El proceso de expansión de ese pueblo nómada o seminómada se habría desarrollado a lo largo de milenios, unas veces a partir de migraciones en masa y otras veces a través de estaciones u ocupaciones intermedias.

De acuerdo a Gimbutas, desde su hogar original -las estepas al sur del río Volga- los indoeuropeos habrían traspasado las montañas del Cáucaso hacia el Sudeste, pasando sucesivamente a Irán, Mesopotamia y la India, donde llegaron en el siglo XX a.C.; en ese viaje hacia el Este se forjaron el idioma sánscrito, el kurdo, y la lengua de los persas, forjadores de un imperio. Otra rama alcanzó la península de Anatolia, donde floreció la cultura hitita, cuya lengua se ha descifrado por analogía con las europeas.

La ocupación de Europa por los indoeuropeos debió de hacerse en varias oleadas a partir del siglo XXXIV a.C., según Gimbutas. Una de ellas habría ocupado la región de los montes Balcanes y Grecia hacia 2700 a.C., mientras que otra rama subía al Norte, hacia Escandinavia y el mar Báltico.

A su vez, los pueblos indoeuropeos que se asentaron en Europa Central habrían constituido el grupo que luego se diferenciaría en celtas, itálicos, armenios.

Algunos de estos pueblos, unidos por lazos raciales, lingüísticos y culturales, prosperaron y siguen vivos en mucha gente, en a través de la lengua, leyes y filosofía. Otros, como los hititas, florecieron durante varios siglos y luego desaparecieron.

Preindoeuropeo

Ambos términos (indoeuropeo y protoindoeuropeo) se usan especialmente en oposición al de preindoeuropeo, que designa al sustrato étnico anterior ("no-ario") al de la llegada de los indoeuropeos, tanto en India como en Europa o en Anatolia. Para el caso de la protohistoria de España, el término "preindoeuropeo" identifica al área del sur y el este peninsular (Tartessos y el área cultural de los iberos), mientras que el término "indoeuropeo" identifica al área del centro, oeste y norte (identificado a grandes rasgos con el área cultural de lo celta), con la notable excepción de los vascones, de lengua preindoeuropea (el antecedente del euskera).

Los pueblos preindoeuropeos que habitaban en Europa antes de las invasiones indoeuropeas, entre el VI y el IV milenio a.C. eran un conjunto de sociedades matriarcales, agrícolas e "igualitaristas", contrario a las sociedades patriarcales, ganaderas y aristocráticas propias de los indoeuropeos.

Estos pueblos preindoeuropeos no eran muy hábiles en la guerra, tampoco cultivaban la disciplina y tenían unas costumbres más bien relajadas y decadentes, escogían llanuras fértiles para asentarse y no lugares elevados de difícil acceso, como en cambio sí hacían los indoeuropeos. Rendían culto a la Diosa Madre, frente al Dios Padre indoeuropeo y, al parecer, inventaron alguna forma de escritura en épocas tan remotas como el V milenio a.C. Pero no conocían el bronce con el que los indoeuropeos forjaban sus armas.

Cuando los indoeuropeos patriarcales se enfrentaron con las culturas preindoeuropeas matriarcales, los pueblos patriarcales salieron siempre victoriosos, a pesar de que siempre eran superados en gran número por los ejércitos preindoeuropeos quienes sucumbieron a su empuje, no sin asimilarse algunos con sus conquistadores en una proporción indeterminada.

Indoeuropeización

Por similitud con los conceptos de romanización o arabización, se utiliza el concepto de indoeuropeización para designar a la aculturación que se produjo como consecuencia del contacto con los pueblos indoeuropeos o protoindoeuropeos.

Indoeuropeísmo o indoeuropeística

Entre los más importantes indoeuropeístas (los dedicados a los estudios indoeuropeos, especialmente la filología indoeuropea) están William Jones, Rasmus Rask, Franz Bopp, Friedrich Schlegel, Jakob Grimm, Georges Dumézil y Ferdinand de Saussure; y entre los hispanohablantes Francisco García Ayuso, Antonio Tovar, Francisco Rodríguez Adrados y Francisco Villar Liébana.

Diversas instituciones se dedican a los estudios indoeuropeos:

The Journal of Indo-European studies ("Revista de estudios indoeuropeos"), desde 1973.

Encyclopedia of Indo-European Culture ("Enciclopedia de la cultura indoeuropea"), de 1979.

El Institut d'études indo-européennes ("Instituto de estudios indoeuropeos") es una institución universitaria de la Universidad de Lyon III, que edita la revista Études indo-européennes desde 1982.

El Círculo de Estudios Indoeuropeos fue una organización española dedicada a estudiar e investigar los orígenes, cultura e identidad de los pueblos indoeuropeos, así como la recuperación de las tradiciones europeas, entre otras cosas.


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Tozdjian (529 noticias)
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