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Europa, dos velocidades y marcha atrás

13/03/2017 02:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En tanto la función política se pliegue al credo neoliberal y a la dinámica especulativa de los mercados financieros, será imposible cohesionar un proyecto europeo de progreso

Como aperitivo a la cumbre de Roma del próximo 25 de marzo , la semana pasada en Versalles a instancia del presidente francés se celebró una mini cumbre informal a la que a asistieron los líderes de Alemania, Italia y España, resultando que   en el transcurso de la misma, Rajoy no dudó en posicionarse sin ambages favorable a la Europa de las dos velocidades, es decir, apostando porque nuestro país pueda avanzar mas rápidamente sin que el estancamiento de otros países miembros represente una rémora.

Posicionamiento que viene a ser justo lo contrario a lo que él mismo sostenía en vísperas de las elecciones que en el 2011 le condujeron a la Moncloa, cuando sobre el particular se declaraba contrario a rediseñar Europa y su política económica para evitar según sus declaraciones   la conformación de un núcleo duro de países fuertes que fuesen a velocidad distinta del resto.

Pero al parecer el bache que atraviesa el proyecto comunitario como consecuencia mayormente del desenlace generado por el Brexit del Reino Unido, hace que justo cuando la UE está amenazada de descomposición, España que hubo de acceder al club por la puerta de atrás, asumiendo el desmantelamiento de su industria y un continuo trato marginal, ahora curiosamente  apadrinada por los mismos que de antaño nos subordinaban con su hostilidad    y hoy personifican el núcleo duro del neoliberalismo, sea encaramada  artificiosamente en jerarquía al cuarto lugar de la Europa de los veintiocho menos uno, al tiempo que sin motivo aparente el Presidente del país, en una extraña metamorfosis, pase a renegar de lo que defendía siete años atrás.

Contrariamente a lo expuesto, lo que no resulta ficticio es el otro cuarto lugar, el que ostentamos de verdad como país más desigual de la Unión, ranking que otorgan con dramatismo real los tres millones de ciudadanos que mal viven en situación de privación material severa, una alarmante realidad cuyo nivel ascendente demuestra la nula voluntad política de proteger a los más vulnerables, y la tendencia proclive a dar continuidad a políticas   de corte neoliberal que beneficia a los que más tienen en perjuicio de la mayoría social y que viene a demostrar que la auténtica finalidad dirigente sigue evaluándose exclusivamente en términos de balances económicos que nunca en cotas efectivas de bienestar.

Mientras siga agrandándose la brecha entre el norte, y el sur de Europa como viene ocurriendo en los últimos ocho años de crisis económica, y en razón a ello, los países periféricos por razones inducidas mantengan cifras de un excedido desempleo al tiempo que el  deterioro de los ingresos de sus trabajadores se convierte en la tónica dominante y la situación de recesión periférica   en factor característico; en esta compleja tesitura que viene a fortalecer la hegemonía alemana e intensificar la colisión de intereses entre miembros; que un país excluido a la fuerza como el nuestro entre por conveniencia de terceros a conformar la foto fija del núcleo duro de la Europa de las dos velocidades y se posicione en defensa de “soluciones a la carta”, además de representar un completo despropósito por su nula contribución al país, es una actitud enfermiza que políticamente evidencia notorios síntomas de vanidad.

Una España en situación de marcha atrás, para la modulación y reconducción de su futuro, no es velocidad lo que requiere sino un cambio de rumbo

En una España que por la inducida coyuntura de la   austeridad y la Troika se mantiene en situación de constante marcha atrás, entrar a asumir como propio el planteamiento de dos velocidades es una actitud de total incoherencia, toda vez que para la modulación y reconducción de su futuro, enfocada en justos términos más que precisar de velocidad, lo que requiere es un cambio de rumbo, pues la dirección seguida desde su ingreso en la Unión fue totalmente contraproducente y marcadamente adverso cuando el establecimiento político del neoliberalismo en el marco de la Unión se hizo más ostensible.

La nueva Europa a dos velocidades que realmente postula el eje franco - alemán y en la que España a través de Rajoy ejerce de comparsa, además de mantener la disciplina presupuestaria, los recortes y la austeridad provocará que de los datos que esconden la división europea se hagan más perceptibles, pues a pesar de plantearse como un antídoto institucional a los efectos del Brexit y una vía de salida de la crisis económica, en realidad, se ha de entender   que la verdadera finalidad de su aplicación es lograr de forma sofisticada   colonizar a los países más pobres y menos desarrollados de la Unión por los más ricos, acentuando lo distingos entre las economías de las regiones más prósperas y las más rezagadas. entre países acreedores y deudores… entre el Norte y el Sur.

De ahí que por mas mensajería de manipulación que se publicite, la aplicación de la doble velocidad   al ser procesos que avanzan a distinto ritmo pierden toda condición de objetivo común, lo cierto es que su puesta en práctica escenifica el descalabro de una Europa fracturada y fracasada que con su renuncia a defender un proyecto unificado, facilita que como hasta ahora sean los  mercados quien redefinan las relaciones de poder entre los estados y las élites europeas

De ahí que por mas mensajería de manipulación que se publicite, la aplicación de la doble velocidad   al ser procesos que avanzan a distinto ritmo pierden toda condición de objetivo común, lo cierto es que su puesta en práctica escenifica el descalabro de una Europa fracturada y fracasada que con su renuncia a defender un proyecto unificado, facilita que como hasta ahora sean los  mercados quien redefinan las relaciones de poder entre los estados y las élites europeas

 


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