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El gobierno francés se somete al voto de confianza parlamentario

14/09/2014 07:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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El primer ministro francés, Manuel Valls, se somete el martes en la Asamblea Nacional (cámara baja) a un voto de confianza decisivo para la supervivencia de su gobierno y la política social-liberal trazada por el presidente François Hollande, cada vez más criticada, incluso dentro de la mayoría socialista.

Este voto de confianza, tradicional después de una remodelación gubernamental pero no obligatorio, servirá al ejecutivo para recuperar una legitimidad que ha perdido, según la oposición de derecha y buena parte de la opinión pública.

Tras el voto de la Asamblea, en un contexto político particularmente tenso, el presidente François Hollande dará el jueves una rueda de prensa.

"Lo que está en juego es la capacidad de gobernar de la izquierda, esa izquierda de gobierno que asume las responsabilidades, que se remanga y se pone manos a la obra", dijo el jueves el primer ministro, prometiendo un discurso de "unificación".

Lastrado por la impopularidad récord del presidente François Hollande, el gobierno socialista francés ha vivido un verano calamitoso: reorganización en agosto, con la partida de tres ministros críticos con la austeridad; malas cifras económicas, con la postergación de la meta de reducción del déficit público; y la dimisión del efímero secretario de Estado de Comercio Thomas Thévenoud, obligado a dimitir tras descubrirse que no pagó sus impuestos durante varios años.

Para coronar todo ello, la publicación de un libro vengativo de la excompañera de Hollande, Valérie Trierweiler, de la que el presidente se separó en enero, tuvo efectos devastadores.

"Desastre", "naufragio", "descenso a los infiernos", los editorialistas franceses no escatimaron las hipérboles sobre la situación del ejecutivo.

Y en la opinión pública, el 62% de los franceses desea la dimisión del presidente Hollande, según un sondeo del instituto Ifop publicado el jueves. Una hipótesis que el jefe de Estado descartó tajantemente, afirmando que seguirá hasta el final de su mandato.

- Rebelión entre los socialistas -

Paradójicamente, lo principal para Valls el martes será convencer a los refractarios de su propio campo, los diputados socialistas 'rebeldes', que lo acusan de aplicar una política de derecha favorable a los patrones, cuando el país atraviesa una crisis social grave con un desempleo récord.

Furiosos con Valls y confortados en su posición por la falta de resultados, incluso en materia presupuestaria, esos diputados del ala izquierda del PS se inclinan por una abstención, como 11 de ellos hicieron cuando el primer discurso de política general del primer ministro, en abril.

Según varios analistas, esta vez, los 'rebeldes' podrían ser más numerosos y otros diputados ecologistas podrían asumir la misma posición. Aunque, según los politólogos, no serán bastantes para hacer caer al gobierno. "Tendrían que abstenerse 60 diputados socialistas para que el gobierno se viera amenazado", estima Eddy Fougier, del instituto IRIS.

La bancada socialista en la Asamblea cuenta con 289 diputados (del total de 577), es decir, exactamente la mayoría absoluta. Valls tendrá seguramente el respaldo de los radicales de izquierda, que tienen 17 diputados, y posiblemente de algunos centristas.

Manuel Valls ha afirmado varias veces que no cambiará el rumbo de su política y, ante los diputados socialistas, dramatizó su discurso, exhortándolos a "la responsabilidad" y alertando sobre el riesgo de una "crisis institucional" que favorecería a la extrema derecha.

Si la mayoría de los diputados negara la confianza al gobierno, Valls tendría que dimitir y el presidente Hollande tendría en tal caso dos opciones: nombrar a otro primer ministro o decidir la disolución de la cámara baja.

"No me imagino que los diputados rebeldes puedan impulsar la disolución", declara Eddy Fougier. "En una situación en que la izquierda es sumamente impopular, no me parece posible que lleguen ante los electores explicándoles que hicieron caer el gobierno", además de que están seguros de perder la elección. "No creo que sean kamikazes", explicó.

"Creo que el voto de confianza es seguro porque el miedo a la catástrofe es el mejor cemento de la unidad de la mayoría", considera también Philippe Braud, del Instituto de Ciencias Políticas de París.


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Autor:
Redacción Política (31941 noticias)
Fuente:
AFP
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