Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que R.j. Sulbarán escriba una noticia?

Historias de infidelidades: La amante del más allá

13/09/2014 13:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Es ser infiel cuando haces el amor con tu mujer pero responde a otro nombre?, una paradoja entre la vida y la muerte

MAría estaba con los chicos de la universidad tomando y disfrutando de la última noche de estudiante, se habían graduado y al día siguiente era el acto donde recibiría el título que se convertiría en su pasaporte a la vida de adulto, pero ese día era especial, su despedida de juventud, los chicos estaban como locos, alcohol, sexo y diversión de eso se trataba esa noche, ya eran entrada las doce de la medianoche, ya muchos chicos se retiraron a dormir la juerga, el acto de graduación era muy temprano y sus padres estarían allí y se supone debían tomar una actitud de madurez, no por ende era el acto más importante en la vida de un joven, quedaron solo seis chicos en la sala de aquella casa, Julio, Eduardo, Jonaima, Rosa, Carlos y María, riendo ya pausadamente, con el alcohol dejando su efecto  relajante, luego de lo efusivo de aquella noche, Julio se levanta y corre para buscar algo en su maletín, -chicos miren lo que tengo aquí, se lo quite al club de eventos paranormales, una quija, ¡Vamos a hablar con los muertos!- dijo riendo Julio, -no creo, no deberíamos jugar con la memoria de los muertos- <dice María con cierto temor en la voz>, -Venga María, no salgas con esa, solo los niños tienen miedo de esas cosas, vamos yo se como se juega, - <Dice Eduardo con la risa de un hombre con mucho alcohol en las venas>. El acto comenzó, Julio preguntó si había alguna presencia y que respondiera moviendo la ficha, los chicos con la mano colocada en la ficha ven como se va moviendo hacia la palabra "Si", en eso una carcajada se deja escuchar, era Julio que no aguanto la broma, el estaba moviendo la ficha, -Ya vámonos deja eso- >dice María con nervios, en eso la ficha se mueve de un golpe y se coloca sobre la palabra "Si", los chicos pararon la risa, y comenzaron a culparse entre si de esa mala broma, todos concluyeron que Julio fue el causante, él se defendió y retó a los chicos de que preguntaran sin él tocar la ficha, así lo hicieron, menos María, preguntaron quien era, y la ficha con las manos de los chicos comenzó a moverse y deletreo el nombre "Raquel", los chicos se vieron el rostro, les causo un sentir entre miedo y gracia, y Eduardo preguntó, ¿que quieres?, y las ficha comenzó a moverse esta vez sola, y deletreo "a María", los chicos giraron el rostro y vieron a María tirada en el suelo, con los ojos completamente blancos y contorsionando su cuerpo como si los huesos no existieran caminó con las manos y pies, la  espalda al suelo y el rostro mirando fijamente a todos, los chicos corrieron despavoridos, todos directos a sus dormitorios, no miraron atrás.

ERan las ocho de la mañana, los graduandos estaban esperando sentados el comienzo del acto, los padres orgullosos filmaban, tomaban fotos o cualquier cosa para inmortalizar el momento, el evento comenzó, vinieron las presentaciones, profesores y alumnos destacados dieron sus discursos, luego fueron llamando por orden alfabético a los graduandos para buscar su diploma y firmar el acta para convertirse en ese momento en profesionales del mundo, todos con una sonrisa a flor de piel, María fue una de las últimas en tomar su diploma luego se reunió con sus padres para después dar el último adiós a los chicos que fueron parte de su vida y que de ahora en adelante  se verán cada cinco años en las reuniones de graduandos, nadie dijo nada, nadie habló  lo de aquella noche.

 

PAsaron cinco años, María era una periodista exitosa, una profesional de todos los medios, radio, prensa, televisión y redes sociales, nada quedaba fuera de su alcance, su pasión por su profesión solo se igualaba a la que sentía por Gustavo, su novio, comprometidos a matrimonio, solo en dos días se convertirían en marido y mujer, la relación se basaba en el respeto entre ambos, por su profesiones, la admiración mutua y el sexo que era el ingrediente principal de aquella receta, el día del matrimonio llegó y María fue desposada, la luna de miel fue en Paris, el romance y el sexo fueron los protagonistas de esos días.

 

DOs años habían pasado, era viernes, Gustavo y María tenían una tradición que habían respetado desde su primer día de matrimonio, los viernes ella lo esperaba en la cama y él llegaba con una rosa y dos copas de vino,   hablaban, conversaban, de forma muy romántica, era la noche del romance, de la atención, siendo la cúspide de la noche el acto de amor, al puro sentido de hacer el amor, con la pasión del corazón. Gustavo entró en el cuarto pero la luz estaba apagada, entre las sabanas estaba María, el la besó en la mejilla, pero estaba dormida, profundamente, Gustavo la vio con cariño y pensó que seguro tuvo un día muy agitado, le dejó dormir, se recostó a su lado le dio un beso y de igual manera cerró los ojos. Era medianoche, Gustavo siente un ardor en su espalda, se despierta de golpe, ve a su mujer, con un traje de látex negro, ceñido al cuerpo, sus uñas eran muy grandes, de quizás cinco centímetros, se acercó a él muy rápido, ya estaba sobre él, rostro a rostro, pero su cuerpo no tocaba el suyo, -Que sucede María- <dijo Gustavo entre sorprendido y adormitado>, se acercó a su oído y le dijo, llámame Raquel y hazme tuya de todas las maneras sucias posibles. Esa noche Gustavo vivió una experiencia sexual única.

La lujuria es un pecado capital o el mandamiento numero uno de los amantes

EL despertador sonó, eran las siete AM, Gustavo se despertó agitado, giró su rostro y ahí estaba María, durmiendo, tranquila, vestida con la bata con que la encontró al llegar a la habitación, se levantó y busco por tods lados, no encontró el traje de látex, se dirigió a donde dormía María y vio sus uñas, eran normales, pequeñas y bien cuidadas, se sentó al borde de la cama. -Dios que sueño tan real- <se dijo así mismo>, sentía el cuerpo todo adolorido, como si hubiera corrido un Marathon, va al baño y se desviste, se dirige a la ducha, la abre y siente cuando el agua cae en su rostro, tibia, relajante, pero al llegar a su espalda el ardor fue fuerte y repentino, se sale de la ducha y ve la imagen en el espejo, las marcas ensangrentadas de las uñas recorriendo su espalda.

 

UN año paso, la noche de los viernes se convirtió en las mas esperadas para Gustavo, él había cambiado, su mujer se había dado cuenta de las marcas que encontraba en su esposo los sábados en la mañana, brazos, espalda o piernas, siempre tenía una marca de arañazos, no era el hombre cariñosos, sentía que para él el sexo era un obligación, no veía su disfrute, los celos la llevó a contratar a un detective, este lo siguió durante un mes, luego le informó que su marido no salía los viernes de su casa, esperó siempre durante toda la noche estacionado frente de su casa, nunca el hombre salió de su hogar, ella le pidió asesoría, estaba segura de que algo pasaba, el detective le dijo que la única lógica es que pase dentro de su casa de alguna manera, que el mismo se haga esas cosas, algún problema mental, le sugirió un psicólogo de parejas o que grabara las noches de los viernes, ella se fue por la segunda opción, así lo hizo, el detective instaló las cámaras ocultas en todas las habitaciones de la casa, no dejó lugar sin vigilar, el lo podría ver desde su casa, el lunes siguiente recibió un mensaje del detective, había renunciado al caso, le dijo que por favor no lo llamara más, le dio la contraseña del programa y las instrucciones para que viera el video, ella no comprendía, pensó que a lo mejor su esposo lo descubrió y lo amenazó, María entró en el programa, vio la grabación, luego cerró el computador, no dijo palabra alguna.

 

EN la semana María atendió a su esposo, le brindó todo el romance que pudo, lo hizo sentir amado, detalles de todo tipo, dormían juntos abrazados y reían al conversar, solamente faltaba algo, no había sexo, eso era para él y su amante los viernes después de la medianoche.

 

 

 

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
R.j. Sulbarán (104 noticias)
Visitas:
4968
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.