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El impacto de los medios audiovisuales sobre los niños

17/11/2009 14:33

2 Es una pequeña visión sobre una realidad que todos tenemos frente a nosotros. Los medios

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Para escribir sobre algo tan importante como es el impacto de los medios audiovisuales sobre los niños, tengo que colocarme en la postura de un Observador.

Es decir, contemplar la realidad que me rodea tal como es. No juzgar si es malo o bueno. La televisión es lo que es. Está a la vista de todos. Es decir, contemplar la realidad que me rodea tal como es. No juzgar si es malo o bueno. La televisión es lo que es. Está a la vista de todos.

Un niño/a tiene su cerebro en un estado de pureza, prácticamente incontaminado, está nuevo. Es la sociedad que comienza a influenciar sobre ellos para condicionarlos de acuerdo al sistema social de turno. Entonces, es allí cuando los medios se tornan en una herramienta poderosa para llegar masivamente a millones de futuros seres humanos potenciales. Toda influencia es algo que perturba al otro, porque si lo hace en forma negativa estará afectándolo y en forma positiva también porque ambas influencias pueden quitarle el modo de ver las cosas por sí mismo. Le cercenan su libertad.

El cerebro de un niño es como una esponja, absorbe todo lo que ve y escucha; asimila con gran facilidad porque tiene una capacidad de aprendizaje enorme. Los medios, pueden transformarse en una herramienta maravillosa si es utilizada por hombres que realmente sean sabios y que deseen lo mejor para sus generaciones futuras. ¿Los medios son manejados por seres humanos que poseen sabiduría? Esa es una de las cuestiones centrales. ¿Queremos en verdad tener personas capacitadas desde la inteligencia? La televisión que tenemos en el mundo ¿Funciona desde la conciencia? ¿Es un medio productivo? Hago la pregunta para que cada uno de nosotros encuentre la respuesta en sí mismo. ¿De qué me sirve venir aquí a ponerme a juzgar, opinar, criticar, arremeter en contra de la televisión? No tengo nada en contra de ella, simplemente la observo.

Y desde esa observación también tengo que hacerlo conmigo mismo para ver qué estoy realizando en mi desarrollo como ser humano para contribuir con el crecimiento de la televisión. No como un deber, mucho menos como algo moral sino porque la sabiduría es el camino de aquellos hombres que buscan el equilibrio en la sociedad. Una sociedad sabia tendrá una televisión acorde a su nivel de entendimiento. Lo que vemos en la pantalla es nuestro propio reflejo. Actúa como un verdadero espejo. Todo lo que está allí, es nuestra invención. Entonces surge la pregunta: ¿Cómo no influenciar a través de los medios de comunicación?

No tengo dudas de la fascinación e influencia que ejerce sobre los niños. ¿Quién no ha sido influenciado? ¿Alguno de nosotros no ha recibido influencias? Recuerdo las tardes esperando la llegada del “Hombre Araña”, los mediodías almorzando con las locuras de “Los Tres Chiflados”, las aventuras de “El Llanero Solitario”, las proezas de “La Mujer Maravilla”. Y también recuerdo los productos que me vendían a través de su poderoso influjo hipnótico, la necesidad que me creaban de tener tal o cual juguete, creyendo que sin ellos no sería feliz.

La televisión está con nosotros desde que fue inventada por el escocés John Logie Bard allá por el año 1929, y llega a más de mil millones de hogares en el mundo. Su poder de influencia es inmenso. Tiene todas las condiciones necesarias para moldear la mente de millones de niños. Entonces aquí hay un peligro muy grande porque depende todo de quiénes sean aquellos que la dirigen. Sería como la dinamita, que no es ni buena ni mala; es dinamita. Si la utilizamos para volar un tramo de montaña y construir un puente, será constructiva y, si la hacemos estallar como una bomba en un centro comercial atestado de personas, será destructiva.

Cambiemos nosotros y el mundo cambiará junto con una televisión formativa

Regreso a lo anterior. Si crecemos como individuos, creceremos como sociedad, entonces crecerá nuestra televisión y le daremos el uso correcto. ¿Cuál es el uso correcto? Eso dependerá del estado de conciencia de cada pueblo. Un hombre conciente sabrá cómo utilizarla para educar a través de ella, incentivar a la lectura a miles de millones de niños en el mundo entero, entregarles herramientas positivas, educar desde la distancia llegando a lugares remotos. La televisión es un aparato fascinante. ¿Se imaginan una campaña masiva promoviendo la cultura en los niños? Enseñando sobre los valores, claro que para hablar sobre ellos, primero tenemos que experimentarlos en nosotros mismos, no podemos hablar de valores sino lo ponemos en práctica con nuestras vidas. Sólo aquel que se mueve con la impecabilidad del guerrero puede hablar o instruir sobre la enseñanza de los valores en la sociedad. ¿Queremos una televisión así? ¿O es mucho más fácil dejarla como está? ¿Es buena la programación? En este momento se me viene a la cabeza el cuento de Isaac Asimov sobre lo mágico que es un libro… No recuerdo el título del cuento pero la historia era que un niño quizá del espacio o del futuro quiere crear algo más novedoso en su modernidad. Desconocido por él en su tiempo. Algo que tuviera mayor imaginación, mayor aventura, que hiciera pensar y reflexionar y demás cosas, y, de pronto: ¡Inventa al libro! Entonces imagino una Televisión Libro llegando a millones de niños.

No tengo dudas que tenemos la televisión que nos merecemos pero no está en mí criticarla, no me interesan las críticas, me parecen absurdas porque criticar es lo más fácil que podemos hacer, de hecho, casi todo el mundo lo hace.

Otro de los temas a tratar es la forma en cómo los padres la usan en forma de chupete o chupo (como dicen aquí) electrónico para deshacerse de los niños y colocarlos frente al televisor durante horas eternas a expensas de cualquier información. Todo está en nosotros, en nuestro compromiso social hacia la utilización que le demos, a saber cómo administrarla para con nuestros niños y brindarles programaciones que colaboren no sólo con entretenimiento sino con productos para incentivarlos a querer crecer en todos los aspectos de la vida. No quedarnos solamente en la superficie de las cosas.

Nos encontramos en un mundo convulsionado, tenemos serios problemas ecológicos, superpoblación, aún seguimos actuando en forma primitiva con las guerras mostrando nuestra parte más bestial cuando en verdad tenemos un potencial infinito como raza. No hay límites para el crecimiento interior del ser humano y creo que tenemos todas las posibilidades para emerger como una sociedad revolucionada desde la conciencia. Desde la verdadera Conciencia desaparecen todas las realidades que no somos y surge la verdadera esencia del ser: humano. Sin diferencias ideológicas o religiosas. Es allí cuando Veo el poder pedagógico que tendría la Televisión sobre los niños, creando masivamente una conciencia ecológica, entregando programaciones lúdicas, enseñando a leer desde los juegos, creando dibujos animados instructivos, activando la inteligencia de pequeños seres potenciales que crecerán con la mentalidad necesaria para los tiempos que están llegando, además de entretener. Tengamos en cuenta que los próximos treinta años serán cruciales para la raza humana, y los niños son los hombres del futuro, y el futuro es HOY. Mañana siempre será hoy. Y, si no decidimos cambiar, nunca ocurrirá la verdadera transformación. Así continuaremos hasta el cansancio. Cambiemos nosotros y el mundo cambiará junto con una televisión formativa.

Comentarios

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Elisabet (18/11/2009)

Desde la familia deviene la responsabilidad de formar a los niños para que puedan elaborar y concluir sobre el mensaje. Algo así como la guerrilla semiológica de Eco. Tampoco se lo puede apartar de la realidad. Hay un libro muy bueno de Peirú al respecto que sintetiza la idea y es una buena guía.
besos
Elisabet

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Humbra (20/11/2009)

Gracias Elisa por tu aporte. Un gran abrazo de luz