El asunto de la expropiación de carros de comida por parte del SAT, con Juan Manuel Sánchez Gordillo a la cabeza, aún sigue vivo. Para un mundo en el que las noticias envejecen con suma rapidez esto resulta ser apoteósico. Ahora el ministro de interior, Jorge Fernández Díaz, ha ordenado la detención de los responsables de estos actos simbólicos de justicia social. Se trata de una reacción fascista en contra de acciones revolucionarias. Suscribo las palabras de Sánchez Gordillo: Jorge Fernández Díaz es un "franquista de tomo y lomo".

Y es que se pretende penalizar lo que no ha sido más que un acto justo y simbólico. Esto, por supuesto, era de esperar. La gran empresa, el gran terrateniente y la banca se ven amenazadas, así que hay que reprimir, no sea que la cosa se repita. Pero, que conste que este no será un acto aislado. Es el principio de lo que se avecina en los próximos meses. Por ello el gobierno fascista presidido por Mariano Rajoy se prepara, volviéndose más duro y violento, alcanzando cotas de represión que recuerdan a los gobiernos fascistas que afloraron en Europa en los años 30 del siglo pasado, porque saben que la gasolina ya se ha vertido en las calles de este país. Ha sido vertida por el gobierno.
Jorge Fernández Díaz es un fascista y un franquista genuino. Es parte de la derecha más reaccionaria de este país, miembro supernumerario del Opus Dei
Jorge Fernández Díaz es un fascista y un franquista genuino. Es parte de la derecha más reaccionaria de este país, miembro supernumerario del Opus Dei. Como muestra de su ascendencia fascista, destaca el hecho de que fuera hijo de un militar franquista. Piensa y cree que "Dios es el gran legislador del Universo" y que "la política es un magnífico campo para el apostolado". Por último, y lo más destacado, desde que ostenta la cartera de interior la policía nacional se asemeja cada vez más a los grises, siendo la represión policial en España uno de los males que más se ha acrecentado en los últimos años, por supuesto con el objetivo siempre de mantener el status quo.
Imagen: eleccionesandalucia.es