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18-05-2013
Librerohumanoide
Publicada el 31-03-2012 19:15 0 4

Lolita - (Segunda parte)

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La primera vez que leí este libro, me sentí enojado y estafado. Enojado, porque me daba bronca que fuese la novela más conocida del autor y la que muchos consideran su obra maestra, cuando otros títulos del autor me parecieron entonces (y todavía) mucho mejores. Estafado, porque tenía entendido que se trataba de una novela érotica y me pareció más cerca de un policial que de una novela érotica.

Es muy raro lo que sucede con libros leídos hace mucho tiempo y vueltos a leer. Es harto curioso percibir que el mensaje parece haber cambiado, aunque no ha cambiado nada, sino que somos nosotros los que hemos cambiado. Descubrí en los márgenes anotaciones realizadas con lápiz que no entendí. Sin proponérmelo, aquellas anotaciones en los márgenes se convirtieron en un mensaje que me dejé a mí mismo, que no ha resistido el paso del tiempo, pues ya no sé lo que dicen ni a qué aluden. Sospecho que todo lo que escribo ahora, sufrirá la misma suerte. En algunos años leeré esto que estoy escribiendo ahora y es posible que no entienda nada y que no me reconozca a mí mismo, lo cual posiblemente hable de la precariedad de los discursos y las emociones o de mi memoria terrible.

Sea como fuere, recuerdo que entonces Lolita no me había gustado mucho. ¡Qué equivocado estuve!. Lolita es una obra absolutamente genial, una maravilla desbordante de una creatividad y una genialidad brillante y única. Maligna, inteligente, mordaz, ácida. Atravesada por humoradas de una sofisticación y erudición enloquecida. Ademas, es una obra escandalosa. No tanto por la relación incestuosa que sugiere, sino porque ridiculiza al ser humano y a todos sus intentos desesperados por vivir bajo el régimen de una civilización que se revela imperfecta y contradictoria.

Sostiene Frederic Beigbeder que, lejos de haber perdido su capacidad de escandalizar, una obra como Lolita no encontraría editor hoy en día, pues los discursos sobre la pedofilia y todo lo que pueda remitir a ella es una llaga en la que nadie quiere meter el dedo. Lo que, por otra parte, no deja de ser sintomático de una sociedad neurótica que desnuda a las menores en las publicidades pero niega la atracción sexual posible.

Por otra parte, Roberto Calasso señala que cuando la obra se publicó, pocos supieron ver lo que hoy resulta evidente: Lolita es uno de los grandes textos sobre las pasiones que atraviesan nuestra historia. Según afirma, las verdaderas protagonistas de esta novela son Lolita y América quienes, por lo demás, acaban confundidas. Así mismo, sugiere que la palabra inventada por Humbert Humbert para referir a las niñas que lo atraen no es casual y tiene una larga tradición literaria, que se remonta a las Ninfas. A saber: seres inmortales que atrajeron el deseo de los Olímpicos hacia la tierra, invadiendo su mente con la idea de la posesión erótica. Quien es capturado por las Ninfas, se ve afectado por una sutil forma de delirio. Hace falta recordar que, después de todo, Lolita no es más que una confesión delirante.

Según Vargas Llosa, el escándalo que generó la novela, creó un malentendido que perdura hasta hoy. Le parece notable la resistencia que suele manifestar el público ante una obra realmente novedosa, a la que parece incapaz de apreciar en su justo valor. Por entonces, la novela sólo pude ser publicada por Olympia Press, una editorial cuasi porno. A su vez, Graham Greene desató el escándalo en el mundillo literario al postularla como una de las novelas decisivas del año.

Varias ideas se agitan tras la la lectura de Lolita. Imposible pretender agotar un texto tan rico y complejo y tan lleno de matices. Apunto algunas ideas que me impresionan particularmente: La perversión más grande de Humbert Humbert no está tan relacionada con la edad de Lolita, sino con su propia culpa y su mala conciencia. Al sentirse él mismo como un monstruo, ha creado el monstruo. Después de todo, Lolita es apenas un año menor que la Julieta de Shakespeare. Humbert Humbert no es un libertino, que se deleita con un placer morboso. Es, fatalmente, un obsesivo.

En la versión cinematográfica de Kubrick, cuyo guión ha estado a cargo del propio Nabokov, la historia aparece sutilmente modificada, aunque la esencia de los acontecimientos es la misma. A riesgo de cometer esa aberración de mal gusto postulando una "esencia" de la obra, podríamos decir que la película conserva esa esencia de principio a fin. Desde luego, hablar de la esencia posible de una obra de arte es un disparate importante. No obstante, espero que la idea se entienda.

Si acaso Lolita gira en torno a algún eje temático, ese eje sería el de la posible confusión de lo sublime y lo abyecto en un mismo discurso. Entender lo que ello implica, en una dimensión amplia, podría justificar su genialidad y su magnetismo perdurable. Vargas Llosa dice, a propósito de las grandes obras literarias, que admiten siempre lecturas antagónicas y que se constituyen como cajas de Pandora donde cada lector descubre sentidos, matices, motivos y hasta historias diferentes. Lo cual debería seguir siendo la promesa que alimente la curiosidad del lector.

Detrás del mecanismo y discursos en torno a la perversión, se cifran las tragedias históricas más importantes de la contemporaneidad. Desde el nazismo hasta el terrorismo de Estado. Tal como en el mejor cine de Hollywood clásico, muchas veces la superficie de los discursos encierra otros discursos, más complejos y profundos que los que se perciben a simple vista.

Este no es necesariamente un sitio de recomendación de libros, pero si acaso alguien desea utilizarlo de esa manera, esta vez quisiera que el mensaje no diera lugar a dudas: Recomiendo profundamente la lectura urgente y renovada de esta novela inagotable y poderosa.

***

Nota final: La modelo utilizada para la foto jura tener al menos dieciocho años y yo juro que le creo. Ninguna colegiala ha sido dañada durante la redacción de este informe, para el que, por lo demás, se han consultado los siguientes libros:

*Un plan de lectura para toda la vida - Clifton Fadiman, John Major - Editorial Planeta

*Libros, todo lo que hay que leer - Christian Zschirnt - Editorial Taurus

*Vladimir Nabokov - Fernandez Barragán - Editorial Almagesto

*Último inventario antes de liquidación - Frederic Beigbeder - Anagrama

*Cien cartas a un desconocido - Roberto Calasso - Anagrama

*La verdad de las mentiras - Vargas Llosa - Alfaguara

*Lolita - Nabokov - Anagrama

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Sobre esta noticia

Autor: Librerohumanoide (78 noticias)

Fuente: librerohumanoide.blogspot.com

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