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La Nomofobia: esclavitud consentida del siglo XXI...

20/07/2013 16:47 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

PrincipalContent La Nomofobia: esclavitud consentida del siglo XXI... Sb, 07/20/2013 - 00:20 Nomofobia: esclavitud consentida del siglo XXI

Por Alberto Lpez Herrero

Nos levantamos con el smartphone como despertador, por la noche lo utilizamos de linterna y si nos desvelamos lo miramos por si hemos recibido un mensaje.

Cuando amanece encendemos el ordenador para revisar las noticias mientras desayunamos, en el transporte pblico vamos escuchando msica a travs del telfono o jugando. En el trabajo, aunque sea en modo vibracin, lo tenemos a mano y no nos importa recibir o contestar mensajes y siempre echamos un vistazo a nuestras redes sociales y direcciones de correo privadas en el ordenador.

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Resulta casi tan difcil recordar la bsqueda que realizbamos no hace demasiado tiempo de una informacin en una enciclopedia como intentar encontrar una persona que no tenga un smartphone o est familiarizada con Internet.

As es como empieza la nomofobia, una enfermedad del siglo XXI con la que no se nace, sino que se hace. Proviene del ingls al unir No Mobile Phobia y representa el miedo, la angustia, el pnico y el sufrimiento a no estar conectado a Internet o al telfono para poder interactuar.

Paralelo a este sinvivir tecnolgico se encuentra la movilfilia, que es la excesiva aficin al telfono convertida en una obsesin compulsiva de tener que estar mirndolo constantemente.

Sobran los comentarios a las definiciones porque o bien nos sentimos identificados en algn apartado o conocemos a alguien que, sin saberlo, sufre estos sntomas de nuevo cuo. El origen est claro, el avance de la tecnologa ha sido tan exponencial en los ltimos aos que no slo ha condicionado nuestros usos y costumbres, sino tambin nuestro comportamiento.

Aquello de facilitarnos la vida, poner a nuestro alcance conocimientos y acercar distancias a la hora de comunicarnos ha ido degenerando en una dependencia sin medida y en una vida en la que confluyen prcticamente en un mismo terreno las cuestiones de trabajo y las personales.

Los usuarios, desde los ms adolescentes que han desarrollado el dedo pulgar gracias a la tecnologa, hasta los ms mayores que han hecho el esfuerzo de bucear en los avances tcnicos sin complejos, nos enfrentamos a esta especie de necesidad de estar siempre conectados, una vida 2.0 en la que cedemos parte de nuestra privacidad a las redes sociales a cambio de sentirnos falsamente ms informados, acompaados, entretenidos y mejor comunicados.

Pensbamos que era obligatorio dar ese paso para no quedarnos atrs en la modernidad y lo que hemos conseguido es deshumanizarnos.

La red social Facebook revelaba recientemente un experimento sobre cmo influye lo que contamos de nosotros a travs de Internet. Un falso adivinador era capaz de sorprender a sus interlocutores sabiendo sus sueos, anhelos y proyectos a la vez que destapaba situaciones de su pasado slo consultando sus perfiles en las redes sociales. Todo legal y a la vista.

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Nos levantamos con el smartphone como despertador, por la noche lo utilizamos de linterna y si nos desvelamos por la noche lo miramos por si hemos recibido un mensaje. Cuando amanece encendemos el ordenador para revisar las noticias mientras desayunamos, en el transporte pblico vamos escuchando msica a travs del telfono o jugando.

En el trabajo, aunque sea en modo vibracin, lo tenemos a mano y no nos importa recibir o contestar mensajes y siempre echamos un vistazo a nuestras redes sociales y direcciones de correo privadas en el ordenador. Las reuniones de trabajo ya se convocan por mensajes instantneos de telfono y son inconcebibles sin videoconferencias y presentaciones de power point. Es nuestro GPS, en nuestros ratos libres la consulta del telfono es obligatoria y nos lo llevamos incluso hasta al bao.

Al regresar a casa, con la televisin o la radio de fondo, las nuevas tecnologas a travs del porttil, el telfono o la tableta siguen ocupando nuestro tiempo en detrimento de la comunicacin verbal…

Est claro que la competitividad laboral explica que profesionalmente se busquen trabajadores dispuestos a pensar en el trabajo las 24 horas al da, a contestar inmediatamente, pero cuando esas personas tan avezadas en las tecnologas se integran en la vida laboral denotan una gran incapacidad de comunicacin y de trabajo en equipo.

Saben interactuar con las mquinas, pero no han aprendido a relacionarse ni conocen las actitudes corporales de la vida real… Y cmo no lo vamos a entender, si nosotros mismos, a imitacin de losfamosos, somos los primeros en disimular una llamada telefnica para evitar un encuentro o una conversacin…

Estamos no slo vigilados, como se ha puesto de manifiesto recientemente, y espiados, sino tambin acorralados y esclavizados de manera consentida.

Pongmonos lmites a la tecnologa, desintoxiqumonos de la dependencia y disfrutemos con un libro, con un caf y con una conversacin cara a cara, aunque sea de vez en cuando… pero con el telfono lejos y apagado.

EcoPortal.net

fuente: www.solidarios.org.es

MAS INFO: http://buenasiembra.blogspot.com.ar/2013/05/el-efecto-wi-fi-de-los-celulares-sobre.html

http://buenasiembra.com.ar/salud/articulos/efectos-del-uso-de-telefonos-celulares-669.html


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Fuente:
noticiasdislocadas.com
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