Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Raul Cardillo escriba una noticia?

Oliver Stone estrena en Argentina

06/06/2010 16:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Se estrena su documental de entrevistas a presidentes sudamericanos

Europa  Press

ENTREVISTA

Oliver Stone, cineasta multipremiado, antes de barba rala, hoy con mostachos mexicanos, antes de jopo al viento, hoy con más viento que jopo sobre la cabeza, es un hombre que se metió con todos. Con el crimen de John Fitzgerald Kennedy —la extensa y apasionante ÏFK-. Con la guerra de Vietnam -la premiada y emotiva Pelotón-. Con el helado mundo de la bolsa —en Wall Street con su secuela ya lista-. Con los talks shows radiales -esa ametralladora corrosiva protagonizada por Eric Bogosian, llamada La radio ataca-. Con los asesinos seriales —en Asesinos por naturaleza-, antes de que Tarantino los convirtiera en su sello, con Fidel Castro, con los atentados a las Torres Gemelas, con Jim Morrison y con Alejandro Magno. Nombre un tema cualquiera, un personaje con cierta aura de leyenda y; seguramente, Stone ya le habrá echado el ojo.

Sin embargo, todo esto no es solamente parte de su Cine, es parte, aunque no lo crea, de su propia vida. Antes de convertirse en uno de los directores más reconocidos de los últimos tiempos, Stone fue taxista, mensajero, soldado en Vietnam —herido en dos oportunidades y Condecorado con la ‘‛ Estrella al Valor"-, representante de ventas y marino mercante. Su madre es católica, su padre judío, pero él, como podrá imaginar, salió budista.

Es natural que los críticos no sepan que esperar de él. Es uno de los Cineastas más controvertidos de los Estados Unidos —C1aro, porque así como hay quienes lo aman por su desafío y su renovación, hay periodistas que lo detestan—, y ni su propio entorno, el equipo que lo acompañó a lo largo de su carrera, sabe qué corno filmará al año siguiente. Es por eso que Cuando Stone vino con la idea de trazar un documental sobre Siete presidentes latinoamericanos, incluyendo a Cristina Kirchner, nadie puso el grito en el cielo: están acostumbrados. Oliver siempre se sale con la suya.

Las publicidades de la película Al sur de la frontera anuncian con bombos y platillos "Se está desatando una revolución en Sudamérica, pero la mayor parte del mundo no lo sabe". Para empezar, el director de Pelotón se hizo una pregunta lógica, un poquitín conspirativa es cierto, pero otro poquitín realista: todos esos presidentes latinoamericanos, criados y crecidos en el lado izquierdo del ala política, ¿son tal como los muestran los medios en los Estados Unidos? ¿Hay que temerles, o en todo caso hay que admirarlos y seguir su ejemplo?

"Me invitaron a Conocer a Chávez por primera vez durante su misión abortada de rescate del rehén colombiano capturado por las FARC, durante la navidad de 2007", contó Oliver. “Como generalmente ocurre, el hombre que conocí no fue el hombre sobre el que había leído y escuchado en los medios de comunicación de los Estados Unidos. Basada en nuestra experiencia en Irak, los americanos debemos cuestionarnos el rol de los medios de comunicación al demonizar a los líderes extranjeros y transformarlos en nuestros enemigos. Las consecuencias de esto pueden ser brutales. Es una historia inacabada. Está ocurriendo ahora con Hugo Chávez en Venezuela. Afortunadamente, en nuestra película, van a escuchar el otro lado de la historia oficial".

Con la parábola de Chávez, Stone y su equipo viajaron durante un año y se entrevistaron con siete presidentes. Tuvo diálogos, cara a cara, con Chávez, Evo Morales, Lula, Cristina y Néstor Kirchner, Fernando Lugo, Rafael Correa y Raúl Castro. Oliver capturó a los presidentes como nunca se los vio: Sin protocolo, sin maquillaje y sin discursos prefabricados. "Presidente tras presidente parecían estar diciendo lo mismo", contó Oliver ya culminado el rodaje. "Ellos querían tener el control de sus propios recursos, fortalecer los vínculos regionales, ser tratados de igual a igual por Estados Unidos, y ser financiera y económicamente independientes del FMI".

En el Festival de Cannes, donde fue a presentar la segunda parte de Wall Street, con Michael Douglas, Stone parecía contagiado del fervor progre de sus encuentros con los presidentes al sur de la frontera; “Estoy Confundido realmente si el capitalismo puede seguir funcionando", explicó. "Todo parece indicar que así, llevado al extremo y sin control, el capitalismo no prosperará". Hoy en día, insiste en que el futuro no hay que mirarlo en Norteamérica, hay que mirarlo en Latinoamérica.

Puntom conversó con el cineasta antes de su llegada a la Argentina, traído por el Centro Cultural “Caras y Caretas” para presentar su documental el próximo jueves, su última escala de estrenos en Latinoamérica, en el lugar mismo donde suceden las cosas.

- CUÉNTENOS, ¿QUÉ QUISO TRANSMITIR CON SU PELÍCULA “AL SUR DE LA FRONTERA”?

- La idea es contar los grandes cambios históricos que se están sucediendo en Sudamérica a lo largo de la última década. La de ustedes es una región que se está volviendo cada vez más independiente de los Estados Unidos. Éste es un hecho sin precedentes. Además, coinciden en que la mayoría de los gobiernos están encabezados por presidentes de izquierda o moderados. Pero como estos Cambios están siendo malinterpretados por los medios masivos de mi país, decidimos entrevistamos con algunos de estos nuevos líderes para contar su versión de la historia.

- DE LOS SIETE PRESIDENTES OUE ENTREVISTÓ, ¿SEGURAMENTE ALGUNO LE LLAMO MÁS LA ATENCIÓN?

- Sí, por supuesto.

­ ¿CUÁL DE TODOS? ¿CHÁVEZ?

- No, el que más me sorprendió fue Lula. Sabe: en los medios internacionales siempre lo describen como un líder "bueno" de izquierda, alguien muy diferente a los demás presidentes de izquierda. Sin embargo, cuando lo entrevisté él dejó muy en Claro que era parte de un equipo y que se veía a sí mismo y a su gobierno como parte de un movimiento que estaba rediseñando el mundo, un mundo que empezaba a cederle más poder a naciones que no eran ricas ni poderosas y a gente de clase media o sin recursos.

- UNO DE LOS LÍDERES OUE CONOCIÓ FUE CRISTINA KIRCHNER. ¿TAMBIÉN LA SORPRENDIÓ?

- Ella fue muy impresionante. Te podés dar cuenta que, de verdad, tiene una convicción muy fuerte. Por ejemplo, ella insistía en la importancia de los derechos humanos en la Argentina. Me dijo que una nación no puede considerarse civilizada si el gobierno comete crímenes que quedan impunes. Y su descripción de los problemas económicos que tuvo que sobrellevar la Argentina, desde el fallido modelo neoliberal que precedió a los Kirchner, hasta las reformas que motivaron la Crisis, también me asombró. Una presidenta muy impresionante.

EVO, LULA, CHAVEZ, NESTOR Y CRISTINA ENTREVISTADOS

­ Y EN RELACIÓN A CHÁVEZ, ¿COMO LO VIO? ¿CREE OUE LOS MEDIOS EXAGERAN DICIENDO OUE ES UN TOTALITARIO, O DICEN LAVERDAD?

- Bueno, claramente no es un totalitario. Dígame, ¿qué sociedad totalitaria tiene a sus medios controlados por la oposición? Al día de hoy este es un hecho en Venezuela, aun con la creación de la televisión estatal y otros grupos mediáticos, la oposición todavía mantiene a la mayoría de los medios con más audiencia del país. Así que el hecho de que cualquiera pueda usar el término totalitario para describir al gobierno de Chávez..., bueno, eso es como los que llaman a Obama dictador en los Estados Unidos y lo pintan con bigotitos a lo Hitler. Pero claro, poca gente cree que Obama sea un dictador, en cambio, la mayoría de la gente en el hemisferio probablemente está Convencida de que

Chávez lo es, gracias, naturalmente, a toda la mala prensa que tiene.

­ POR ÚLTIMO, HUBO ALGUNO DE LOS SIETE PRESIDENTES OUE ENTREVISTÓ QUE DIJERA: ‛ 'MMM. .. ESTE ME CAE TAN BIEN OUE PODRÍA INCLUSO SER MI AMIGO Y SAUR A TOMAR UNAS CERVEZAS CON ÉL"?

- ]a, ja.; ¡Es que no tomo mucha cerveza! En verdad, todos me gustaron. Con alguno tomaría vino, con otro cerveza. Con otros champán. Un escocés. Y seguramente alguien me acompañará con un trago de vodka.

Por Esteban Rey

Fuente: puntodom – Revista del diario “Tiempo Argentino”

Más información: www.tiempoargentino.net

-------------------------------------------------

ESTRENO EN BOLIVIA

En el Coliseo de la Coronilla se dibujaba un tapiz del continente: cholas, cholos, blancos, mestizos y gente con sangre afro se entrelazaban vestidos con ropas civiles y militares, en un rejunte de gritos juveniles y silencios de abuelos. Todos estaban ahí desde hacía horas, esperando que Oliver Stone llegara para estrenar Al sur de la frontera (South of the border), un documental sobre el modo en que los medios estadounidenses niegan las transformaciones que se están produciendo en Latinoamérica. Se rumoreaba que la cinta –que llega hoy a las salas Argentinas– daba un pantallazo por la región en busca de lo que las cadenas de noticias no están dispuestas a mostrar. Por eso más de siete mil espectadores se mantenían ahí, aunque nadie supiera bien a dónde había ido a parar el director ni cómo era la película. El único dato fijo era que un hombre que sabía de cine se había propuesto contar la verdad. Eso conservaba las gradas repletas.

Y Stone llegó tardísimo, ataviado con una de esas coronas de flores que los pueblos originarios regalan a los agasajados. Tras recibir la condecoración de Huésped de Honor y Ciudadano Honorífico, el triple ganador del Oscar subió al escenario y miró hasta el fondo del gentío que lo recibía de viva voz. No se consiguen ovaciones así en Hollywood. “En toda mi carrera cinematográfica nunca vi que un público tan numeroso quisiera ver lo que hago. En las imágenes que van a ver habló mi corazón, y espero haber estado a la altura de la dignidad de este pueblo”, dijo. Luego se sentó junto al presidente Evo Morales y presenció la proyección.

El largometraje forma parte de una serie de documentales sobre Latinoamérica que el ex combatiente de Vietnam se propuso hacer a mediados de la década pasada. Después de granjearse más de un enemigo con títulos como Comandante y Looking for Fidel –dos estudios sobre la personalidad del histórico líder cubano–, ahora se le animó a Chávez. No se contentó con las opiniones del venezolano, sino que abrió el juego a otros siete mandatarios de la región, que ofrecieron su propia lectura sobre la etapa que atraviesan sus sociedades. El film no podría tener un arranque más entretenido: en la típica mesa de noticias de la mañana, un grupo de periodistas informa que Chávez es adicto a las drogas porque “mastica cacao”. En eso, se escucha que alguien de la producción corrige el error: “No es cacao –puntualiza–, son hojas de coca”. Los presentadores salen del paso con bromas estúpidas y comentan que los “estupefacientes” del venezolano serían facilitados por “otro dictador”, su amigo Evo. Indignante.

No sorprende entonces que las entrevistas a Morales, al brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y a Cristina Fernández, así como las charlas con el paraguayo Fernando Lugo, el ecuatoriano Rafael Correa, el cubano Raúl Castro y el ex presidente Néstor Kirchner caigan como una bocanada de aire fresco. Y no necesariamente por originales ni iluminadas, sino porque rompen el estereotipo de acero que se pretende imponer. El contrapunto entre lo que ellos cuentan y lo que dicen las corporaciones revela la idiotez en la que caen las cadenas en su obsesión por demonizar a los gobiernos del sur. En varias lenguas los cochabambinos –que protagonizaron a fines de 1999 la heroica Guerra del Agua– dialogaban con aquello que aparecía enfrente; y la reacción que siguió a escenas como la de “el Evo” pijchando (masticando) coca junto a Stone hubieran roto cualquier aplausómetro. La necesidad de oír la otra campana estaba ahí. Se volvía cuerpo, brazos, voces.

Un rato antes, Stone había dado una conferencia de prensa a toda velocidad. Desde una mesa con un aguayo (especie de manta típica), el hombre tuvo pocos minutos para expresarse y sin embargo no dejó dudas sobre su postura. “Más que contar una historia, lo que necesité esta vez fue dejar asentada mi perspectiva –aclaró–. Y créanme, las críticas que hacen los tipos como Uribe tienen bastante aire en los canales de Estados Unidos, así que elegí concentrarme en aquellas figuras que el público de allá desconoce.”

–Usted demuestra que los grandes medios estadounidenses no resisten el archivo. ¿Pero cuál es el camino para librarse de esta dictadura mediática?

–Ante todo, hay que subrayar que los medios en Estados Unidos protegen los intereses de ese país, y esos intereses no coinciden con los de la independencia sudamericana. Yo no estoy idealizando a Chávez, y de hecho hemos decidido dejar en la edición definitiva bastantes críticas. Pero siento que mientras Estados Unidos insista en su actual sistema neoliberal, la visión que se tendrá de los líderes como él seguirá siendo sesgada. Ante eso, la Red es nuestra gran reserva de información alternativa. Y será cada vez más importante, porque la lucha contra los monopolios de la información se está convirtiendo en un combate de vida o muerte.

Está claro que Stone sigue siendo un yanqui de pura cepa. Salvo por un detalle importantísimo: aprendió a escuchar. En Al sur de la frontera –título que, dicho sea de paso, coincide con el de un tema bastante soso de Frank Sinatra– hace exactamente eso: escucha con cara de bulldog, esforzándose por usar la inteligencia para zafar del sanateo mediático. Y ni la Casa Blanca, ni el FMI, ni las ONG que se disfrazan de “defensoras de la democracia” quedan bien parados en su análisis.

Como la road movie que es en el fondo, Al sur... traza la curva de un aprendizaje personal. En el camino del investigador, Chávez es el guía; un narrador extraordinario que, además de repasar su vida, regaló a las cámaras episodios memorables, como una vuelta en bicicleta que termina con el vehículo destrozado por el sobrepeso que carga el bolivariano. En otro tramo, Evo le enseñó a Stone cómo mascar la hoja sagrada para curarse del apunamiento en La Paz. Néstor Kirchner le contó cómo fue la estrategia para frenar al ALCA en la cumbre de Mar del Plata y Lula fue elocuente en su pedido de que Estados Unidos trate de igual a igual a las demás naciones. Lugo le habló del legado de la Teología de la Liberación, y Rafael Correa se explayó, junto a Raúl Castro, sobre la mejor manera de aprovechar las experiencias del continente. Y la gira siguió. Una Cristina distendida acompañó al director en un paseo y le describió los lineamientos de la época. Cerca del final, Stone le preguntó a la jefa de Estado cuántos pares de zapatos tiene. “No sé. ¿Por qué esa pregunta? Nunca se interesan por esos asuntos si el entrevistado es hombre”, retrucó ella. Cuando la respuesta retumbó en el recinto cochabambino, la sonrisa de la mandataria se repitió en la cara de cientos de mujeres morochas, de pollera y trenzas azabache.

-------------------------------------------------- NO SORPRENDE QUE LAS ENTREVISTAS DE STONE CAIGAN COMO UNA BOCANADA DE AIRE FRESCO

Por Facundo García (Desde Cochabamba)

Fuente: diario "Página/12"

Más información: www.pagina12.com.ar

Si


Sobre esta noticia

Autor:
Raul Cardillo (28 noticias)
Visitas:
1233
Tipo:
Nota de prensa
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.