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La oposición en vías de acuerdo

16/04/2018 17:37 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

PSOE y Podemos necesitan acercar posiciones para rescatar a este país de la corrupción, el cambalache, la precariedad y las mentiras a que nos está acostumbrando el gobierno del Partido Porpular

La actitud vigilante y defensiva que mantienen las derechas españolas -PP y Cs - contra la nueva izquierda propulsora de originales paradigmas políticos, cuyo contenido recuerda en muchos aspectos al socialismo innovador de la transición española, se extiende injustificada e infundadamente en exclusiva a Podemos y sus confluencias. Primero por el hito evidente y de fácil práctica que ofrece a la derecha el manejo y uso de los slogans anticomunistas del miedo; después porque a esta derecha le gusta explotar el recelo que los socialistas parecen advertir hacia esta nueva izquierda más cercana a la base del pueblo y más conectada con los problemas reales que se desarrollan hoy en la acción social que nos envuelve. Recelos que no son otra cosa que la consecuencia de las fricciones que vienen teniendo por el reparto de la cuota de representación del segmento ciudadano por el que compiten. Aunque no nos engañemos, esta separación ya podía ser observada en la Segunda Internacional.

Discrepancias de posicionamiento, más que ideológicas que perturban y no benefician nada a la fracción de población más desfavorecida que espera con inquietud medidas que sólo pueden venir de una izquierda progresista. Y es que existen, o coexisten más bien, dos facciones muy marcadas y definidas dentro del seno socialista, un sector conservador y acomodado que rechaza cualquier tipo de acuerdo con Podemos y, los más progresistas liderados por un Pedro Sánchez mermado del carácter y valor necesarios para formar un frente común de izquierdas que deponga este sin sentido y catastrófico momento sociopolítico que vivimos resultado de un gobierno del Partido Popular tutelado por Cuidadanos. Donde cada vez hay más corrupción, más precariedad,   mayor estratificación social, peor sistema educativo, una sanidad pública en acelerado deterioro y un mercadeo persistente asentado en el amiguismo, nepotismo y enchufismo. Y donde la justicia no vela por salvaguardar los derechos comunes, sino de afirmar los intereses creados de las grandes élites.

En este orden de cosas, el hecho de formar un frente unido contra los despropósitos de una administración corrompida por los cuatro costados, resulta difícilmente rechazable. La contundencia despótica contra Cataluña y su derecho a decidir no es si no otro factor a tener en cuenta a la hora de valorar la falta de libertad a que este modelo de estado nos encamina. Ya no se puede pensar diferente, no se puede hablar, no se puede siquiera hacer un chiste, no se puede hacer un rap en forma de protesta.

Hace falta un diálogo positivo, edificante, provechoso y constructivo

Mientras este encuentro por la izquierda no se materialice de verdad, mientras todos los implicados no digamos basta, mientras se siga mirando para otro lado cuando un político sin escrúpulos exhibe un falso título universitario que se ha llevado crudo cuando la mayoría de jóvenes estudiantes se esfuerzan lo indecible para poder compaginar su trabajo y sus estudios, no romperemos con la realidad ilegal que estas sanguijuelas consumadas, legatarias de una España vetusta que añora a su caudillo han instalado como una continuación postmoderna del franquismo. Ya no es tiempo de reformas, más bien de ruptura con ese modelo desgastado y consumido.

Las nuevas circunstancias internacionales y las transformaciones económicas y sociales que necesita este país, hacen prácticamente imprescindible esa exigencia de unificar criterios de regeneración. Hace falta un diálogo positivo, edificante, provechoso y constructivo. Confiemos que así lo entiendan las izquierdas también.

 

 

 


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Aicrag (106 noticias)
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