×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×

LibrehoyMiembro desde: 28/09/11

Librehoy

http://www.acido-nitrico.com

0
Posición en el Ranking
0
Usuarios seguidores
Sus noticias
RSS
  • Visitas
    2.777
  • Publicadas
    19
  • Puntos
    0
Veces compartidas
14
¡Consigue las insignias!
Trimestrales
Recientes
Visitas a noticias
04/11/2011

image

Estimado compañero de andanzas:

Con esta carta trato de finiquitar tus insistentes demandas sobre un tema que parece apasionarte y al que, conocedor de mi antigua ocupación, derivas continuamente. Quiero que entiendas que para mí es una etapa superada y no voy a dedicarle más tiempo del necesario. No obstante, con el fin de terminar de una vez por todas con tus peticiones al respecto, te hago un breve resumen y alguna referencia concreta que no dudo dirigirán nuestras futuras tertulias hacia un viaje más amable.

Nos conocemos desde hace unos meses pero creo que eres de esas raras personas que provocan una empatía muy rápida, tal vez por tu facilidad de expresión, tu innata simpatía y tu inagotable curiosidad. Me caes bien y ya hemos tenido alguna charla con contenido (difícil, muy difícil) en la que te he demostrado mi confianza comentándote algunos recovecos de mi vida. La disyuntiva que me planteo es simple: si esto continúa entraremos en una vía donde mis defensas se derrumbarán y me veré comprometido a una entrega de intimidad a la que, hoy por hoy, no estoy dispuesto. Llámalo madurez.

Seré lo más conciso posible y no tengo la menor duda sobre tu capacidad para interpretar mis palabras puesto que ya dispones de los datos suficientes. No voy a abundar en detalles o anécdotas sin mayor interés e iré directamente al grano.

Como ya sabes, entré en la Iglesia obligado, con catorce años mal cumplidos, sin mayor convicción. Mi difunta madre buscaba para mí una salida o un camino, aunque he terminado por deducir que lo que deseaba era dar cuerpo a una esperanza y limpiar sus pecados.

Es obvio que en esa ya lejana época mis creencias eran nulas, las propias de un chiquillo que sufrió las circunstancias extremas de la insuficiencia a cualquier nivel, que fue explotado por sus familiares, mal educado e inculto... Ninguna, en suma. La sotana representaba por entonces la capa salvadora, la túnica mágica que obraría el milagro. La idea de poder escapar de las privaciones era una obsesión que ocupaba hasta el último rincón de mi mente. ¿Dios? Sólo era una leve noción. Sin embargo, una vez inmerso en la nueva vida hicieron un buen trabajo: modelaron mi mente, me dieron tantas explicaciones y tantas pruebas que llegué a considerarlo como amigo y compañero. Intentaré resumir. Estudié Teología y Ciencias Bíblicas, leí a los Santos y a los ateos y mi escueto juicio se convirtió en el medio obligado para llegar a conclusiones que terminaban en cada caso en razonamientos volubles: si la fe no es fuerte, si las dudas aparecen, la constatación de datos y los hechos confirmados se contraponen a las certidumbres que nos han trasmitido como dogmas.

Ahora bien, Dios es. ¿Pero qué es? Esta radical interrogación se demoró en el tiempo, por entonces apenas si cabía en mi conciencia algo que escapara a la educación sugestionada de años y años... Sí, en un momento dado salí del huevo y curioseé. ¿Sabes lo que vi? Una abrumadora corrupción, degradación religiosa, pederastia, pedofilia incluso en los confesionarios, intereses ignominiosos, hipocresía llevada a límites vergonzantes, mentiras amorales, indignidad metódica en cualquier contexto espiritual... Y ampulosidad. Una tremenda y colosal ampulosidad que lo envolvía todo. La Iglesia es fantástica, se le permite cualquier pecado y, si llega a trascender, es encubierto de tal forma al presentarlo a la crítica que la más simple falta, el simple planteamiento de sospechas en tal dirección supone el mayor de los crímenes en relación. La masa, el vulgo, no profundiza. Primero porque es pecado dudar y a lo mejor porque no tienen tiempo... Una inmensa generalidad son los borregos que un pastor sacrificaría sin importarle un comino. Escucha... Dale una casa a un indigente, di que han sido dos, paga para que escriban que fueron doscientas y se correrá la voz de que fueron veinte mil. Ahí tienes la multiplicación de los panes y los peces, el gran poder de la Iglesia.

Me sentí sucio, peor de lo que era en realidad. El transcurrir de los años me iba curtiendo y adopté el pragmatismo como filosofía de vida. Así pues, ¿qué deseaba? La sotana era una posible solución por lo que significaba en el contexto social: una iglesia donde vivir, sonrisas, respeto, una existencia relativamente fácil después de los años de entrega; había aprendido a limitar mis ambiciones... ¡Qué necio! Me vi obligado a evolucionar, aprender, luchar para que no me absorbiesen, para que no me desterraran a algún desconocido lugar. Sacrificios no, ya di bastante... ¡Dinero, dinero, dinero! Actualmente, el dinero es el dios de la Iglesia Católica que se ha convertido en una empresa multinacional cuyos brazos e influencia alcanzan los más recónditos rincones. Por demás, para controlarnos, para someternos, para evitar rebeliones y en definitiva para que entreguemos el producto de nuestro esfuerzo a unos pocos sabios ilustrados, naturalmente ateos, se allana el camino blindándose en el miedo ancestral que nos han grabado a fuego hasta en la última célula. No te engañes, todas las religiones terminan por sucumbir al dinero y todos los fieles son, o somos, el medio para alcanzar fines que nada tienen que ver con la trascendencia. La historia, amigo lee más sobre ello, me da la razón desde la A hasta la Z.

Y puesto que el dinero es Dios, empecé a venerar al dinero. Puse orden en mi vida, todo se había derrumbado y la poca fe de la que disponía en reserva también acabó por desaparecer... Vivimos en un mundo materialista, absolutamente gobernado por la sed de ganancias y es en función de éstas que giran las ruedas de la gran maquinaria... Me preparé para afrontar el secreto y aceché... Tal como vi, hice. Prescindí de sentimientos. Moral, ética, honradez, integridad, esas palabras ya no significan gran cosa para nadie con dos dedos de frente. La decepción era tremenda... Así que estudié economía, una base consistente para mi segundo nacimiento. Y aquí me tienes, fuerte, invulnerable. Tengo continuas ofertas para pasar a la empresa privada, pero no voy a renunciar a mi posición, a mis influencias. Estoy cómodo y no ha llegado el momento de dar un paso adelante. Fíjate, ostento varios títulos: sacerdote, economista, millonario y vividor. Los dos últimos son los que me producen mayor regocijo, me enorgullezco de ambos y aunque camuflados y necesariamente ocultos son los que guían mi conducta. Después de esto, amigo mío, no hay nada que podamos razonar. Y no entraré de nuevo en disquisiciones filosóficas incoherentes, esas a las que quieres empujarme con una insistencia digna de mayor encomio. Tus necesidades no son las mías , tenlo en cuenta si deseas que nuestra incipiente amistad progrese.

Deseo que luego de haber leído estas líneas seas definitivamente consciente de mi actual escenario mental y no sigas empeñado en forzar conversaciones que, más allá de aclarar tus dudas, ocupan un tiempo que necesito para otros menesteres mucho más humanos. Sabes que te aprecio y esa es la principal razón de esta breve nota explicativa, me gustaría seguir contándote entre mis pocos leales.

Un abrazo sincero.

Más recientes de Librehoy

La Huelga Interminable

En España estamos en una coyuntura límite debido a la combinación de factores de orden político y económico 22/03/2012

Made In Spain... ¡y olé!

Made In Spain... ¡y olé!

Hasta hace muy pocos años vivíamos en un país que generaba grandes titulares de admiración en la prensa mundial y medios de comunicación en general 06/03/2012

Mensaje Al Papa (5)

Mensaje Al Papa (5)

Dígame... ¿Confiaríamos hoy en narraciones que se han transmitido oralmente durante más de un siglo de unos a otros? No tiene mucho sentido, cualquier mente racional pondría en tela de juicio la precisión de los hechos: si yo le cuento a alguien sea lo que sea y ese alguien lo transmite a su vez, 20/02/2012

Mensaje Al Papa (4)

Mensaje Al Papa (4)

Parafraseando al gran Hermes, "como arriba es abajo, como abajo es arriba", que podríamos descifrar a conveniencia de la Iglesia como que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza. ¿A semejanza de quién, de nosotros o de otro tipo de vida? De nuevo la fe, simplemente 06/02/2012

Mensaje Al Papa (3)

Mensaje Al Papa (3)

Sigamos... La Iglesia se empecina en continuar las conductas que tan buenos resultados les han proporcionado durante cientos de años 20/01/2012

Mostrando: 1-5 de 21