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Pobreza e Indigencia

01/12/2009 19:27 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

En la Argentina hace muchos años atrás han instalo una fábrica de pobres, y casi todos los gobiernos hasta la actualidad han hecho su fabricación, con sus políticas económicas .Cuando las maquinas de una fabrica se. detienen, se pone en marcha la fábrica de pobres

La pobreza y la indigencia, es una de las principales preocupación actual en la sociedad Argentina. Dirigentes, políticos, sociales, sindicatos, la iglesia y comunicadores hacen oír sus reclamos.

Hipócritamente el gobierno trata de minimizar el asunto, desde una oficina manipulan números para hacer creer que el problema no es tal como la realidad nos muestra. Muchos de estos dirigentes, como el gobierno manipulan, usan y manejan para beneficios propios a los pobres. Los planes sociales y las bolas de alimento que el gobierno distribuye entre los necesitados son paliativos pero no contribuye a la erradicación de la pobreza, no es desconocida la corrupción que existe en la distribución de dichos planes manejados por los punteros políticos, la corrupción sin duda alguna contribuye a la pobreza, ciertos recursos que deberían ir a los pobres quedan en los bolsillos de los corruptos.

Definición de Pobreza

La pobreza describe, un amplio nivel de circunstancias asociadas con la dificultad al acceso e insuficiencia de recursos para satisfacer las necesidades básicas, que inciden en un deterioro del nivel y calidad de vida de las personas. Puede ser descrita o medida, aunque pocas veces se ha intentado definirla como tal. La pobreza es la escasez de recursos para vivir mínimamente con una alimentación necesaria para el desarrollo humano.

Un intento de definición responde al hecho de que la pobreza debemos verla como el resultado de un modelo económico y social, ejercido y usado en un territorio y tiempo determinado por los diversos funcionarios económicos y políticos, que causan en la sociedad sectores excluidos de los beneficios totales o parciales del modelo en ejecución. A estos sectores excluidos de tales beneficios los llamamos generalmente pobres o más genéricamente como parte de la pobreza existente.

La pobreza no es un problema que deba ser tratada como tal para combatirla con paliativos, que solo sirven para un lapso corto y que no trae ninguna solución para los que nacen, viven y mueren en la pobreza, tratarla es el resultado de procesos complejos y extendido en el tiempo que son difíciles de evaluar a simple vista, y que requieren una indagación sostenida para lograr su comprensión antes de plantear cualquier intento de terminar con la pobreza.

La pobreza es un término comparativo utilizado para describir una situación en la que se encuentra parte de una sociedad y que se percibe como la carencia, escasez o falta de los bienes más elementales como por ejemplo alimentos, vivienda, educación o asistencia sanitaria, (salud), cloacas y agua potable. Así como los medios de obtenerlo (por ejemplo por falta de empleo, nivel de ingresos muy bajo o carencia de estos). También puede ser el resultado de procesos de discriminación social.

La línea de indigencia representa el ingreso mínimo necesario por persona para cubrir el costo de una canasta alimentaria. Se considera en situación de indigencia a aquellos hogares que, aun cuando destinaran todos sus ingresos a la satisfacción de las necesidades alimentarias de sus integrantes, no lograrían satisfacerlas adecuadamente.

No se puede erradicar un problema si no se reconoce que existe. La sociedad y su conjunto deben despojarse de la hipocresía que es una venda a los ojos que no permite ver la realidad, el problema no se soluciona atacando a los pobres, es la pobreza a la que debe abordar con políticas y medidas serias que se implementen con responsabilidad con prisa y sin pausa con proyecto y estrategias a largo plazo.

No podemos ignorar que la pobreza e indigencia trae derivaciones, como delincuencia, criminalidad, drogadicción, alcoholismo, consecuencias que han aumentado en estos últimos años, estos pobres son considerados los peligrosos. Pero no todos los pobres están en esta categoría, pero tanto uno como otros son excluidos sociales discriminados por políticos y sistemas económicos que dejan fuera del procedimiento a muchos, que pasan cada día a la categoría de pobres e indigentes.

Muchos de los que fuimos testigo de la restauración de la democracia en 1983 en Argentina, creímos en un mejor país, más equitativo con mejor distribución de las riquezas ¿En qué quedó la promesa “con la democracia se come, se cura, se educa”?

En la Argentina hace muchos años atrás han instado una fábrica de pobres, y casi todos los gobiernos hasta la actualidad han hecho su fabricación, uno más otros menos con sus políticas económicas. Claro que ninguno de ellos reconoce sus errores, ni se hacen cargo de nada, la justicia no les reclama sus hechos de corrupción que han derivado que en la Argentina hoy nos encontremos con un alto porcentaje de pobres e indigentes.

La pobreza nace de la misma abundancia.

Parece contradictorio, sin embargo las políticas económicas que hemos tenido, a pesar de los diferentes ideólogos que las han aplicado los resultados fueron siempre lo mismo. Que ha sucedido y sucede, las crisis capitalistas obedecen a la súper producción, cuando la producción de mercadería no encuentra salida nos enfrentamos a una de ellas. Esto sucede cuando se produce más de lo que pueden comprar las masas populares (principales consumidores), los que tienen un bajo poder adquisitivo que no le permite comprar lo producido. Las mercaderías sobrantes llenan las bocas de expendio, comercios, supermercados, es entonces cuando los capitalista reducen la producción y despiden obreros, la falta de ventas causa recesión complica a los comercio, aumentan los despidos, sierran comercios, la gente pasa hambre y como resultado ¿Qué tenemos? Nuevos pobres e indigentes. Lo que llamo fábrica de pobres, produjo nuevos pobres que quedan excluidos del sistema. El proceso sigue con un descenso de los precios por la falta de consumo, la mercadería es desechada (tirada, derramada), y bajan los salarios, se estanca la producción industrial, hay capital monetararío libre en abundancia en manos de los truhanes especuladores y bancos, sin embargo el pueblo no puede acceder a ellos, tenemos ricos más ricos y pobres más pobres. Cuando se llega a este punto, comienzan las protestas sociales sin dudas con justa razón pero sin embargo, los métodos que usan para hacer oír sus reclamos no son los adecuados.

Los políticos nuevamente comienzan con sus campañas con vista a las próximas elecciones en sus discursos se agreden unos a otros culpándose por la situación, comienzan hipócritamente con las promesas que nunca cumplen, mientras el pueblo con mas pobres e indigentes sufre las consecuencias económicas desastrosa. Políticos, capitalistas, industriales, sindicalistas y dirigentes se reúnen para pactar con el fin de llegar al poder claro que tales apoyos no son gratis siempre ay hechos de corrupción que los termina pagado el pueblo.

Con nuevas autoridades, para poner fin al estancamiento los capitalistas buscan reducir gastos disminuyen los salarios encubiertamente aumentando la intensidad del trabajo, el obrero preocupado por no pasar a ser un desocupado mas, acepta las reglas. Mejoran el equipo técnico, esta renovación, tecnológica aumenta la producción de las fabricas, a su vez utilizan mas materia primas y comienza la reanimación. Los precios comienzan a subir aumentan las ganancias, en poco tiempo hay nuevas inversiones, los precios siguen subiendo, los comerciantes tratan de comprar la mayor cantidad de mercadería en prevención de nuevos aumentos, motivando así, a que los industriales amplíen la producción con mas obreros, hasta que nuevamente debido a los precios empieza (inflación) a sobrepasar la demanda solvente, para llegar a una nueva crisis. Y cuando llega la nueva crisis los almacenes volverán a estar llenos, nuevamente los especuladores, los corruptos e industriales, capitalistas y bancos tendrán el dinero, mientras la población sufre hambre. Sin duda alguna, esto en Argentina se ha repetido al menos desde que se restauro en 1983 la democracia en nuestro país.

Cuando las maquinas de una fabrica se detienen, se pone en marcha la fábrica de pobres que hará nuevos excluidos que se agregaran a los ya existentes y a los que nacen cada día sumergidos él una total carencia, privados de todos sus derechos y casi sin ninguna oportunidad de salir de esa situación.

El futuro no es alentador si se sigue obrando hipócritamente. La pobreza no es un flagelo exclusivo de nuestro país, el problema es mundial, hay países que sufren con más agudeza la complicación de la pobreza

Aunque parece que la pobreza y la indigencia han estado acompañando a los humanos en todos los períodos de la historia, es en los tiempos modernos cuando sus consecuencias se hacen más evidentes. Y entre mas se hable de convenios con otros países desarrollados más se empeorara nuestra situación debido a que seguiremos siendo experimento de éstos, porque países como Estados Unidos siempre buscan el beneficio propio y fundamentalmente orientado hacia las grandes corporaciones transnacionales, en la Argentina lo hemos sufrido con el fondo Internacional .

No obstante debemos considerar que la magnitud del problema cada vez se agrava más. Se estima que la tierra tendrá 9.000 millones de habitantes dentro de 50 años, y la mayoría de ellos será pobre, salvo que los países ricos comiencen a tomar medidas para revertir ese proceso desde ahora. Y si no hacemos algo hoy esto se convertirá en un caos en unos pocos años más adelante cuando la pobreza, la indigencia, el hambre, el desempleo, las enfermedades, el calentamiento global, la escasez de agua dulce y de vegetación, la pérdida de muchos animales dejarán de ser una amenaza latente para convertirse en una realidad incuestionable, y todo seguirá siendo el reflejo oscuro de nuestro pasado. Si esto no te dice nada, solo mira a tu alrededor, nos encontramos con datos y hechos escalofriantes que van más allá de las sensaciones o los discursos que pretenden alivianar la realidad.

Pero el problema no pasa por lo que nos parece o nos quieren mostrar, sino por lo que nosotros somos capaces de pensar, razonar, entender y creer de esa realidad que está ahí, que convive con nosotros todos los días, que para muchos ya es un paisaje normal y que no es normal.

Porque no puede ser nos normal ver a niños, mujeres y hombres, seres humanos, comiendo de los tachos de basura. No es normal que mueran decenas de niños diariamente en nuestra tierra. Nada de los que nos está pasando es normal, pero nada ha sido casualidad. La gravedad no es solo que existan estos hechos aberrantes; lo grave es la hipocresía y liviandad con que se toma la falta de compromiso para exigir un cambio.

Nuestra sociedad ha sufrido la peor de las degradaciones, se le destruyeron valores importantes y lo peor, en muchos casos, es que se le ha comprado la conciencia. No demos mínimamente, juzgar la realidad por la situación personal o familiar o por su preparación intelectual, sino que se debe hacer teniendo en cuenta el bien común.

Lo que vemos por televisión o en los diarios nos parece que es algo muy lejano, sin embargo está entre nosotros y debemos ver la verdadera dimensión de lo que estamos viviendo. Cada número, cada porcentaje son compatriota nuestros, seres humanos que no han tenido la mínima posibilidad, que han sido privado de todo derecho constitucionales. Es la sociedad que hemos construido, donde todos, unos más otros menos, tenemos algo que ver.

Muchos intentan y en parte lo logran, cambiarnos el enfoque de la cosa y hacernos creer que los marginados, piqueteros, cartoneros, niños de la calle, sin techo, etc., que están en esta situación porque ellos quieren o como que se han generado por generación espontánea, pero han sido generados por deficientes y mal intencionadas políticas de Estado.

Nos estremecemos cuando vemos niños desnutridos o no da angustia cuando en algún medio nos comunican la muerte por desnutrición de algún niño; nos irrita saber de la venta de alguna criatura por comida, pero es allá lejos, en alguna provincia. Cuando se cansan de ser ignorados, cuando se dan cuenta de que la única forma de que atiendan sus reclamos es protestando ya los miramos con desconfianza, los miramos acusatoriamente y llegamos a sostener que en algo deben andar o que es todo político. Es cierto el hambre es político, la miseria es político, la desnutrición es político, todo es político, es por los malos políticos y la solución debe ser política. Pero también tiene mucho que ver la sociedad en sí; por nuestra culpa, por habernos desentendido de la cosa pública y pensar tan sólo en nosotros.

Ahora debemos preguntarnos qué país y sociedad le vamos a dejar a nuestros hijos y nietos. ¿Qué hemos hecho nosotros para cambiar esta realidad? ¿O tan solo hemos pensado que generando ciertas condiciones favorables en nuestro núcleo o entorno más íntimo estaremos ausentes de los males generales? Pero esto es imposible; se vive en este medio y nos debemos mover dentro de él. A la larga o a la corta, los males generales nos van a alcanzar e involucrar, por más que se quiera aislar.

Es irrefutable que nuestra dirigencia política, empresaria e intelectual, por incapacidad o corrupción, no han conducido al país hacia la prosperidad e igualdad. Esta sociedad ha sido infectada conscientemente y deliberadamente con la corrupción, el individualismo exacerbado, la desconfianza, el egoísmo, la hipocresía, la irresponsabilidad y la pérdida de identidad.

En primer lugar, la corrupción, abarca sin excepción a todas nuestras instituciones, adoptando la forma de prebendas, apropiación directa de fondos públicos, clientelismo, y también de criterios de nepotismo o amiguismo para la selección y promoción de funcionarios. Descartemos la idea de que la corrupción es un fenómeno sólo de los años 90, aunque se hizo algo habitual (mientras roben pero hagan). Basta recordar lo que escribió Discépolo en 1935: "El que no afana es un gil".

El hábito de culpar a "otro" no busca eximir a nadie de su responsabilidad, sino subrayar que el estado de la sociedad en la que vivimos no es algo separado de nuestro modo de actuar como individuos y grupos. Es indudable que hay una sociedad hipócrita, en la que prevalece "haz lo que yo digo, no lo que yo hago". Pretendemos que se respeten nuestros derechos mientras violamos el de los demás.

Nada de lo que vivimos nos es ajeno, ciudadanos, políticos, empresarios, dirigentes obreros y funcionarios. Marginados, pobres, desocupados, obreros, clase media y oligarquía, con mayor o menor responsabilidad es esta la sociedad que hemos construido o dejamos construir. Si no intentamos producir un cambio dentro de nuestras posibilidades, es porque el trabajo permanente de destrucción que nos impusieron ha llegado a destruir nuestra conciencia. Buenos Aires R. Argentina 25/11/2009

Temisclote.

Ver más fuente; La Mitad de los Argentinos Vive en la Pobreza- Ecoportal.net

(El Día Mundial para la Erradicación de la pobreza se celebra el 17 de octubre


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Temisclote (9 noticias)
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