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Poemas de Jorge Lemoine y Bosshardt

10/12/2010 07:44 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Accesos directos a uno de sus libros en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos: http://lccn.loc.gov/97184502 http://catalog.loc.gov/cgi-bin/Pwebrecon.cgi?DB=local&Search_Arg=Jorge+Lemoine+y+Bosshardt&Search_Code=GKEY%5E*&CNT=100&type=quick

El nombre divino del amor

VIAJE POR EL REZO

Si tuviera

podríamos cambiar de religión

meternos en un barril lleno de aceite

aprender el lenguaje de las flores

saber cómo se llora en marte.

No sé cómo se fundan

las cosas importantes como ésa.

Y hay tantas otras cosas más

que ignoro

No sé cómo se evita emborracharse

cómo sueñan el amor los sacerdotes

por qué se suicidan

los insectos.

(Ahora me doy cuenta

de que la naturaleza no estaba

preparada para los

inexpugnables faroles)

No tengo religión

pero quisiera cambiar de algo

de verdad podríamos hacerlo

¿Quién inventa las cosas importantes

Quién anda instituyendo los profetas

Quién decidió las alas del gusano?

¿y el instinto de beso en los sonidos?

No es que quiera

cambiarme las desconocidas raíces

Es que contigo podría hacer un viaje

por el polen, arrojarme a un cielo

subalterno por la boca de un sapo

enamorado. Remontarme por el aire

con mis párpados por únicas alas.

Derrotar todos los dogmas de la

arquitectura universal.

Podríamos invitar a un ateo

imaginario a fusilarnos con burbujas

de sonido hasta dejarnos huecos

como una llama.

O hacer un viaje por el rezo. Para

eso sería necesario que nos escondiéramos

en un molino apretando los dientes

para no gritar cuando la piedra nos

enreda con la harina. Nuestras

manos juntas serán el mismo grano

después tal vez nos harían pan

lingote cereal, ladrillo, altar

del hambre y con forma de

luna un poco amapolada

en alguna suburbana iglesia

nos repartirían. Tal vez nos

tocará esa vieja, la que reza

casi con afán. Descenderemos

por su esófago (sabremos

casi algo de los hormigueros)

y veremos el corazón de la fe

el pabilo que sostiene historias

el pedestal de tantas guerras.

Después, un poco como los feligreses

saldremos del recinto sagrado

y nos dirigiremos a los andenes

suburbiales empujados por

la corriente de la derrota.

Allí habrá un túnel mucho

más oscuro.

La salida será lo más difícil.

Creo que prefiero no cambiar de

religión, quedarme con mis palomas

y mis trasnoches de páginas.

ALFARERO SIDERAL

Quisiera cada gesto innumerable de las

moscas

cada mínimo amor de este planeta

cada polen de arroz

cada hormiguero

cada lluvia que se enguanta por la tierra

cada rayo de luna en el océano

cada faro derretido bajo el agua

la hondura total de las insondables cuevas

cada beso fugaz de cada boca

cada constelación de saliva que destella

cada arruga dactilar

en las piedras colosales de las cordilleras

cada rayo cayendo cada brasa

cada escama de ceniza cada huella

el número total del desarrollo

la molienda de las olas, cada ala

cada cosa en fin para ponerla

desnuda e infinita como harina

en tu cuerpo y tu alma y en tus piernas

en tu memoria hasta el éxtasis que huye

y se agazapa

a cada gramo cada instante de tu vida

para que sepas el completo abecedario

de planetas de sal y de rugidos

de gemidos de galope y de colmena

con que junto a tu nombre catarata

construyo el del amor como alfarero

sideral en esta pieza.

ILUMINACIÓN VACÍA

Desmantelando naranjas

demoliendo pianos

triturando caracoles

como a fetos de flautas

voy y vengo entre pies

e iluminación vacía

besando la íntima piel de algún espejo

con reflejos de lenguajes diferentes

De esta peregrinación por el aire

de esta torre de saliva

se pueden decir tantas cosas

tiene tantos nombres la soledad

Y el tuyo, el más atroz

EMPRENDO LA TINTA

Nunca tengo palabras en la mano

cuando emprendo la tinta.

Es como agitar un árbol

para que caigan los frutos

agazapados en mi saliva

Y siempre cae tu nombre

que maduro a gritos

con la savia en pie.

YO NO QUIERO MORIR ESTA LOCURA

Ésta no será una depuesta golondrina

una rendida hora de resurrección originaria

yo no quiero morir esta locura

no quiero callarme estos otros silencios

ni descalzarme estas distancias

que mojan mis pies de otras partidas

No. quiero quedarme contigo

hasta ti traje mis últimos zapatos

y mi descanso definitivo.

ESTE ÉXODO DE PALABRAS TE BUSCA

Con cercenadas pupilas

y voz degollada

con el aliento encallado

en desertados lenguajes

este éxodo de palabras te busca

Y recorre este desértico silencio

como una caravana de flores y suspiros

que se hunde en un horizonte imaginario.

SIEMPRE HE ESTADO CONTIGO

En este sitio donde el tiempo es otro

uno cualquiera

algunas imaginarias piedras

y extraviadas voces

y jardines de fatigadas cabelleras

y extenuadas ventanas atrapándome

En este sitio de ayer y de mañana

donde hoy somos apenas una sospecha

donde nos adivina el aire

y nos corta las manos

la humedad de la madera

en este escenario

que es el mismo de siempre

uno de tantos

siempre he estado contigo, amor

ahora que te conozco

UN GESTO DE LA PIEL O DEL ALIENTO

Porque escribo más que nunca

y mis manos son copiosamente

sé que te amo

y por tantas otras cosas

que mi boca dice a veces. (y otras callo)

qué duda cabe de que el amor

es a veces, también un gesto de la piel

o del aliento.

Pero no es sólo el hambre repartido

ni ciertos plenilunios dolorosos

ni cierta luminosidad de flores

es nuestra medida

de repente todas las raíces de la memoria

congregadas en la imagen amada

qué duda cabe de que te amo?!

EL PAÍS HUNDIDO DE TUS OJOS

Me miro constantemente a los espejos

ahora que estoy solo

para tener quizás algo de tus ojos

algo tuyo, algo parecido a tus recuerdos

Pero cuando te pienso

no es mi rostro

ni mi cuerpo turbio y silencioso

el que encuentro.

Sin embargo sé

que cada veta de mi piel

cada hoja de mi pelo sin pájaros

será el país hundido de tus ojos

cueva enterrada de despojos

y a veces el vacío y el silencio de tus manos.

NECESITO VERTE AUNQUE SEA EN ESTA PÁGINA

No tengo paciencia para quedarme dormido

los sueños revolotean asustados sin posarse

mejor prendo la luz, enciendo mi garganta

necesito verte aunque sea en esta página.

SÉ QUE HAY UN RÍO COMO UN PUMA DERRETIDO

Yo no conozco esta tierra

he visto su retrato verde en los mapas

sé que hay un río como un puma derretido

que se echa constantemente en el mar.

He visto de pasada algunas casas

algunas esbeltas palmeras, unos faros

unas calles que son siempre las mismas

Tanta gente que no es extranjera

se diría que la memoria

les creció aquí como los frutos

de una planta cualquiera

Ya no me asustan las ciudades como ésta

No me importa dónde tienen la mirada

no tengo miedo de sus policías

y hasta me dan un poco de ternura

sus escuelas y sus hospitales.

Yo no conozco esta ciudad de nadies

Pero hay otra que tampoco conocía

donde andaban retrasados mis recuerdos

esperando que yo los recogiera.

Amor, yo te encontré en una ciudad

ya no le tengo miedo a estas ciudades

y me parece que no voy a volver a decir

ni la palabra nunca ni la palabra nadie.

MI LLAGA DE CAMINOS

Rindo la poesía, depongo mi costra

de horizontes, mi llaga de caminos

aprendo tu nombre y descubro

que siempre he tenido boca.

MI CORAZÓN HIZO AGUA

Para contarte esta historia hijo mío

tendría que esperar que te cuelgue

la mirada

que llevaras algunos olvidos

algunas puertas cerradas en el alma

No puedo imaginarme tu cabeza

tu mano que tendría algo de mapa

tu estatura tu voz un poco llena

de las cosas que llevaras clavadas.

Elegiríamos un árbol una piedra

sería tal vez una mañana

nos sentaríamos como dos cosas viejas

dejando que el silencio nos hablara.

Tiraríamos pedradas sin destino

hablaríamos de las nubes o del viento

—esas nubes sí las imagino—

yo olvidaría hablarte de estos versos.

¿Cómo decirte que llevamos algo roto

que el amor a veces se disipa

que se secan las manos y los ojos

que todo lo invade la ceniza?

Cómo habría de explicarte cada noche

cada foto cada muerte de memoria

explicarte que me fui sin donde

a cambiarme de zapatos y de historia

Cómo explicarte que mi corazón hizo agua

que le entró la noche hasta el hastío

Tiraría tal vez otras pedradas

Miraría a los ojos al vacío.

Y después te lo diría todo

de una sola llave de una sola agua

te abriría mi corazón de lodo

y te daría a beber todas mis lámparas.

Te diría su nombre de casi catarata

te contaría sus ojos de panales

y usaría palabras no estrenadas

para contarte su alma de trigales.

Yo no sé dónde está ese árbol protegiendo

el primer día de nuestras raíces

el momento de mirarnos a un espejo

sin buscar ni frases ni matices.

Ese día tal vez un poco ronco

te pediría inaugurar ciertos olvidos:

Cambiar el nombre obligatorio

del padre por el de un amigo.

Ahora ya zarpo de esta historia

para no anticiparme a mi memoria

y a mis pasos, antes del camino.

LA CINTURA DEL SILENCIO

Mi garganta aprieta

La cintura del silencio

como una espada rota

como un perro muerto

Ya no puedo esconderme

del asedio del espejo

debo poner sobre la mesa

los antes y los lejos

QUE EL AMOR NO APRENDA A TENER ASCO

Voy a escribir un verso con la palabra caca

el amor me lo indulta con una flor mojada

Pero para darte mi vida hecha poema

debo poner en él también las cosas muertas

Es la única manera de guardarnos

de que el amor no aprenda a tener asco

He escrito un verso con una palabra muerta

he dejado al silencio detrás de la puerta

Y ya no necesito escribir otras palabras macabras

una sola nos basta como una lámpara

Podemos ya indemnes caminar entre los pastos

inmunes al silencio con florecidos pasos.

Y echar este verso a la basura

con el aliento limpio de gaviota y altura.

ESTATUA DE MUJER

Tú, toda fulgor

cuerpo de totales melodías

mirada de canción

olor de fruta improvisada

estatua del amor,

yo con los ojos en voz alta

un poco de carbón

como un barco que te atraca,

sonreímos los dos.

LA HEBRA DE RELÁMPAGO

Me estaba peinando ante el espejo

y como un pez, sospechado entre la sumersión

y la espesura, una cana brilló su hebra de

relámpago.

Empecé a deletrear mechones hasta tenerla

firmemente entre mi pulgar y mi índice.

Cuando ya estaba por dar el tirón suicida,

me detuve. Decidí no cambiar de nombre,

no empezar una careta minuciosa. Decidí

no ser otra persona.

ALTA MAR DE PÁGINAS

I

travesía, a verso traviesa

a recuerdo traviesa

II

A noche traviesa

como un oscuro jinete

A verso traviesa

como un ciego demente

Alta mar de páginas

marejada en las sienes

pleniluna tu cara

y tu distancia llueve.

EL RITO DE AMARTE QUE ME ARRASTRA

A veces me despierta una amapola

a veces me horada una campana

a veces me lava la cara una ventana

y otras veces me encierra entre sus páginas la aurora

Yo no tengo la conducta preparada

de los ríos de estiradas cicatrices

A veces soy (voy) la nieve que se derrite

y otras veces me quedo hecho montaña

A veces me ilumina una naranja

o me convence con rincones la tiniebla

y ando buscándome entre la niebla

hasta que una flauta inesperada me apuñala

Pero de todas mis conductas planetarias

de mi espesa diversidad de selva

hay una constante y siempre nueva

el rito de amarte que me arrastra

por flores y por piedras y palabras

por los mismos nombres de la tierra

y en cada cosa se renueva

como mil tardes diferentes en el agua.

EL RINCÓN MÁS LÚGUBRE DEL MIEDO

Esta noche es toda de pupila

es mi mínima estatura que rebota

contra el parche celeste que me azota

me desangra me pisa y me destila

El silencio me acorrala y me vigila

y el vacío con desenfrenada bota

me pisa la garganta rota

y me arroja a una lágrima y me exila

Al rincón más lúgubre del miedo.

Mis ojos se caen derretidos

mis manos se evaporan y me traicionan

y la tiniebla me escarba con candente dedo

el silencio me clava un implacable alarido

Y todo se va. Sólo las ratas se demoran.

EL AMOR ES IGUAL A SU SOSPECHA

Antes estaba hecho de peligros

veía con bastón como un murciélago

y andaba con actitud cavernosa

ensuciando con mi sonido la mañana.

No sé cómo pero de repente

habías estado siempre en algún sitio

Y llegaste y sin preguntarme un solo pájaro

me lavaste las cuevas de mi cara

me llevaste de la mano hasta un espejo

y dibujaste un dios que sonreía.

No me importa ya quién soy ni quién he

muerto

así está bien, los nombres se acomodan

el amor es igual a su sospecha

porque tú te pareces a mis sueños.

Ahora hasta las moscas se me atreven

y hasta veo correr por la mañana

al aire enamorado del sonido

haciendo el amor con las abejas.

Así está bien, ya puedo mirar a cada gato

sin que huya incendiado de mis ojos

y paso por los hondos cementerios

sin ver otras cosas que jardines

Así está bien, amor, gracias por mí.

UNA SÁBANA CONSAGRADA

No quiero apurar estos cuadernos

Son la medida preparada de mi historia

Cada página que paso es una despedida

una sábana consagrada

donde hemos estado juntos.

Conozco el dolor de abandonar habitaciones

que no serán nunca las mismas.

No quiero terminar estos cuadernos.

No quiero conocer toda la tierra.

Quiero siempre una isla de sorpresas

una flor aún de raza súbita imprevista

para ponerla bien temprano al lado tuyo

en tu almohada tal vez y despertarte.

No quiero apurar estos cuadernos.

Pero tengo tanto que decirte

tanto tengo para recuperarnos.

No importan todas las cosas desconocidas

lo que no hemos hecho estando juntos

Basta que estemos de la mano

todo es posible y suficiente

Pero no quiero terminar estos cuadernos.

QUIERO HUIR DE TODO, ESO ES TODO

No busco por la geografía del poema

una palabra especial como una mina

no quiero fundar una ciudad de palomas

no quiero establecer la boca del silencio

Quiero huir de todo, eso es todo

y esconderme con tu nombre en una ceguera

inexpugnable

y dormir allí para soñarnos.

EMPAPADO DE TINIEBLAS

Como, me lavo las manos

sonrío desde algunos reflejos

acomodo páginas y escondo

algunas fotos en cajones terribles

Voy a irremediables sitios

y vuelvo empapado de tinieblas

y me arrojo de boca a estos renglones.

Todo lo que hago tiene tu ausencia.

MORTALMENTE VIVO

Es de nuevo la hora de mis manos

solas como alas en un continente olvidado

es de nuevo la hora de mis horas

como un viento herido por ruinas y restos de

batalla

Es de nuevo la tristeza esa de ser y de morir

de amar mortalmente vivo, de reír al galope

con la lengua en llamarada

goteando pájaros y arreciando muerte

escupiendo ventanas

y leyendo epitafios con los dedos

Es ésa la hora

la de no haber sido eterno

la hora de que dios nunca haya sido posible

hora de palomas que se suicidan

hora de música precipitándose por

una cornisa con un ramo de olvido

entre los dientes

pero yo absurdamente crepitante

entre el carbón que huye

río como un molino

porque estoy enamorado

y seré más allá de todas las derrotas

para envenenar con una lámpara

el telar tenebroso del silencio.

LA LLAMARADA DEL SILENCIO

La soledad estaba sola y soñó.

Soñó que sueño

y en el sueño soñó que canto

y en el canto fue el aire

el aire estuvo enfermo de los mismos sueños

Y se volvió corazón

corazones

miríadas de corazones

y en uno se enfrió la llamarada del silencio

y entonces, tierra

y la tierra soñó y cantó

y raíces

y rosas

y tú y yo

que no sabíamos

que la soledad había estado sola

y que necesitábamos venir,

haber llegado

y soñamos

sin manzanas

y entonces dios había sido

para que la soledad nunca hubiese

estado sola.

UNA LÁMPARA PARA ENCONTRARTE

No me damos pena

No nos sufro

Llevo esta partida

como una lámpara

para encontrarte cuando yo sea conmigo

y nosotros.

TUMBAS EN MARCHA

Porque este avión emergerá del vino

como una uva que salta de la tierra

hecha llamarada

o silencio de la palabra palabra

Porque este avión me arrancará los

ojos y ese turbio manojo de pasillos

por donde goteamos tumbas en marcha

me busca la garganta como un abismo

empedernido, me pisotea la saliva me

machaca el sonido de polen creciendo, porque

escribimos muchas veces

la palabra paloma.

Debo volver a buscarme

a recogerme entre las cosas sencillas

entre el amor que no aprieta

los puños ni muerde la mirada

para no esconderse detrás del ocaso.

Ojalá me hayamos esperado.

ATADO DEL SILENCIO

Cerraré los ojos para salir de esta casa

Me llevarás de tu mano

candentemente (ciego)

hasta la puerta

atado del silencio

al ruido mínimo de las cosas del día

No quiero morir de esta partida

no quiero verme ni oírme partir.

EL LAGO DE TU IMAGEN

Estoy vivo a patadas a mordiscos a párpado

a gritos a espina desaforada

y raíz al galope.

Catarata de pétalos

desbocada marea

alas y tajos en un solo vuelo

Y de repente como el torrente brioso

me anudo al lago de tu imagen

y soy paz.

Es el amor,

Estoy enamorado.

ABASTECIDO DE LÁGRIMAS

Habré necesitado estar triste

estoy abastecido de lágrimas

hace tanto frío fuera de estas fotografías.

Partiendo mi alma quedó enganchada;

como un tejido

mi sangre de madeja

y se ha ido deshilachando en un

reguero mortal.

CON EL ALMA ACUMULADA EN UN SUSPIRO

Con frío de animal herido

con dolor de herida enfriada

me voy goteando tiempo

como una gangrena.

Con el alma acumulada en un suspiro

con la lengua de pétalo cortado

Mis ojos son el patíbulo

de mi memoria

el día entra y arrasa

quema y a muerte muerde ahuyenta

y azuza

Las mariposas se están volviendo tajos

mi cuerpo ya no tiene nada azul

es que me estoy yendo

y el amor es puñalada

y duele.

No sé realmente por qué estoy no llorando.

SUEÑOS DE DEMENTE

Te llamé por teléfono.

Era el silencio en punto de tu ausencia

en mi pieza sin tiempo

Te llamé con insistencia

la llamada se extendía por el aire

la llamada sin respuesta

como un grito agonizante

inundaba el vacío callado de tu casa

y sonaba tristemente a nadie

Colgué. hice otra llamada

la misma cruenta voz que se partía

la misma temblorosa campanada

Me pareció que tenía algo de risa

recorrí en mi memoria todo el ámbito

un silencio sonoro que dolía

Volví a cortar. Estoy pensando

ahora en los venarios corredores, en la puerta

en los discos quietos y callados.

En la paz tranquila de la mesa

en el pasillo aortal que se derrama

y que pasa delante de tu pieza

Al pasar me fijo en la ventana

Tu mundo de misterios escondidos

y me siento de recuerdos en tu cama

Se me sube a los ojos el vacío

se encarama tenaz a mi garganta

me siento encerrado en el delirio

Ahora pienso y se me anega el alma

que tal vez cuando te llame nuevamente

me responderá el silencio de tu casa

Y mañana y después al día siguiente

y también después de una semana

y otra más y después ya para siempre

Hasta que yo sepa de verdad qué pasa

: que sólo existes en mis sueños de demente.

LA NOCHE QUE NOS DESENVAINAMOS

No he lavado la ropa que tenía

la noche que nos desenvainamos

y desnudos como la miel que cae

de los higos maduros a la siesta,

nos anudamos acuáticamente

como dos lagos o dos gotas de agua

que se juntan innumerablemente.

No voy a lavar esa camisa.

ESTOY ESCRIBIENDO TU NOMBRE

En esta noche aquí en esta ciudad

hoy, cualquier día un cualquier nunca

en esta ninguna parte rescatada

yo: este nadie de cosas y almanaques

de resecadas rosas y poemas volados

aquí en esta ciudad yo ahora

estoy escribiendo tu nombre

con dedos de niebla

roto contra el aire encallado

en la noche triste y sola de esta ciudad

donde hay tantos que tal vez recogen

su memoria, su alma, su tristeza

para llevársela luego a algún poema oscuro

en una ciudad cualquiera, solos.

LAS ANCLAS DE TODO MI DESTINO

I

Que estas puertas de llegar

sean las de partir

si no encuentras tu vida

en mi sendero,

si tu memoria me renuncia

si tu amor

se descalza de mi nombre.

II

Tú mujer,

Tú amiga, luz,

tripulación total de mis espigas,

tesoro en llamas en la boca

de la madrugada

tienes las llaves y el timón de mi vida,

las anclas de todo mi destino.

Eso te lo doy. Como una mano,

como una manzana.

Pero no debes tropezar

con mis pies.

No te sientas encerrada

en mi libertad

que te regalo.

Quiero ser tu camino

no tu calvario.

CLARIDAD HECHA PAN

Está visto

Está sabido que

Está sido que yo

Está vivido que yo nunca

Hubiera sido uno

de esos solemnes o terribles señores

con anteojos y joroba.

De esos que se mueven por

sus bibliotecas con la familiaridad

de un pez solo en su escueta pecera.

A veces creo que tienen algo de

dromedario, que guardan litros

de páginas en la joroba de la espalda

y las de los dedos. Los infaltables juanetes.

Porque casi todos tienen cabeza

pequeña, tal vez para tener los ojos

más juntos, —la nariz no es importante—

nunca se muerden la boca; y las orejas

a veces son alas deterioradas, grandes

como paraguas, a veces un poco chamuscadas

y otras veces se les caen por el mismo

camino de la calva.

No sé si hay alguno que se coma

las uñas, ancestros de roedor no les faltan.

Algunos chupan de la pipa con invertida

frustración de flautistas y oyen una

inédita música con los catacúmbicos bronquios.

(espero que no hayan leído nunca

la palabra catacúmbicos) ¡Qué volutas

de abortadas melodías!

Asunto corbatas = me abstengo;

casi todos la tienen sucia y otros la dejan

para marcar una página remota, donde

el torturado trapo convive

con las migas de un irrecuperable

sandwich. (quién sabe cuánta

sombra ha recorrido).

No! definitivamente,

porque yo no dejo migas

ni tengo orejas migratorias

porque sólo me como las uñas

cuando espero en las estaciones ferroviarias;

porque no sé nadar como el

alegórico pez

ni soporto el olor satánico de los

libros añejos,

porque entre una flauta y una

pipa prefiero una guitarra

y mucho más soplar en la caña

innumerable de tu aliento

y porque no uso tiradores,

(olvidemos la boca que yo también

me muerdo cuando quiero

imaginarte)

porque mi única joroba es un

dolor de caminos

y no recuerdo cuánto leo, sino tus

cartas,

por todo eso y un montón de otras

razones, no soy uno

de esos solemnes o terribles señores.

Además, si lo fuera,

cómo hubiera hecho para darme

cuenta cuando pasabas y tenías

la boca encinta de palomas.

No! definitivamente no lo soy.

Y si lo fuera

me cortaría las manos y la boca

y trituraría mis dientes

y después me escondería

con esa sucia corbata confundido

entre las migas

por haberte amado

y profanado con derrota y otoño

tu cuerpo de claridad

hecha pan.

MARES ANUDADOS

Quisiera que fueras sucia alguna vez

con el olor bullicioso de los rinocerontes

que en ti habitaran

duendes diminutos

una constelación de piojos

labriegos y mineros de tu pelo

y de tu piel

ellos me podrían contar de su amor planetario

de los hormigueros luminosos

de las madrigueras amadas

donde mi lengua no puede envainarse

y pasa a veces como un glaciar quemante

como un mar al galope.

Ellos me podrían decir las diminutas rosas

las quebradas los terribles

cañones de tus huellas dactilares

los aljibes insondables de tus poros

ellos conocerían los remotos senderos

las vertientes los guijarros

las olas enterradas de tu pecho

tus pezones como cúpulas sagradas

sagrados como templos

todos los jardines

cada cementerio.

Ellos acamparían bajo el trébol

fresco

el que crece en la desembocadura

de tu cuerpo continental

ellos ordenarían

tras nuestras enamoradas batallas

los húmedos minerales de la savia tibia

las herramientas exhaustas del amor.

Quisiera recorrerte

como una lagartija

esconderme bajo cada piedra

mirarnos a los dos

crepitando como mares anudados

y ser a veces mar

y a veces caracol.

(Continúa.)


Sobre esta noticia

Autor:
Jorge Lemoine Y Bosshardt (3 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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