Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Diasporaweb escriba una noticia?

El premio Nobel de Medicina 2015 fue para 3.400 millones de personas en riesgo de sufrir la malaria en el mundo

15/10/2015 12:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El hallazgo de esa planta con propiedades contra la picadura del mosquito Anopheles, se hallaba dormido en textos de la medicina tradicional china del siglo IV, pero la paciencia de los científicos supo descubrir y elaborar hasta convertirla en fármaco

La china Tu Youyou  ha ganado el Nobel de Medicina 2015 por su descubrimiento de una nueva terapia contra la malaria. Su labor en pro de la salud beneficiará a unas 3.400 millones de personas en el mundo y ese solo pensamiento, emociona. La Dra. Youyou Tu (1930), ha recibido la mitad del premio por su tratamiento contra la malaria basado en la artemisina.

Hay que reconocer, la gran revolución operada en la lucha contra esta enfermedad gracias a la artemisina, que ha reducido de manera drástica la mortalidad por malaria en todo el mundo por primera vez en siglos. In vitro sus resultados son espectaculares (mata al 100% de los parásitos). Aunque todavía no se conoce con detalle el mecanismo de acción de este principio activo, se cree que intervienen las 13 proteínas de Kelch (mutaciones en estas proteínas que protegen de la artemisina a los parásitos). Gracias a la artemisina y otros fármacos similares se ha reducido la incidencia de la malaria en un 47% entre 2000 y 2013, y en un 54% en África.

Por cierto, la historia del descubrimiento de la Dra. Tu (el Proyecto 523 del Gobierno Chino en plena guerra del Vietnam) es realmente apasionante, como nos contaba David Sukunza en su obra,   “Artemisina, el inesperado regalo de Mao, ”El hallazgo se inspiró en textos de medicina tradicional china del siglo IV de nuestra era. (Existe una receta de Ge Hong para usar jugo de Artemisia contra la malaria).

Los Dres. William C. Campbell (1930), irlandés que trabaja en EEUU, y Satoshi Ōmura (1935), Japón, han recibido sendas cuartas partes por sus terapias contra infecciones causadas por nemátodos parásitos. ¡Un aplauso para ellos!! . Mucha gente les debe su salud y calidad de vida, por ello el premio ha dado en el blanco.

William Campbell, ha sido investigador de una empresa farmacéutica (durante toda su vida profesional, y Satoshi Omura y Youyou Tu son resultado del éxito de la búsqueda de nuevos fármacos entre los principios activos de productos naturales, microorganismos y plantas medicinales, como nos recuerda Javi Burgos en Twitter.

El mérito del trío se ha visto bien reflejado en obras más bien periodísticas que literarias.  Agencia SINC,   Next, Voz Pópuli, El Mundo, “Materia“, El País, y muchos más.

La malaria es una enfermedad  producida por un parásito unicelular llamado Plasmodium (hay cinco especies del mosquito siendo el más extendido el P. falciparum). El tema ha sido cien veces tratado por Disporaweb, sobre todo en nuestra época del Tercer Mundo. De vuelta a Europa es cierto que lo dejamos un poco de la mano.  Esta enfermedad documentada en Egipto y en China hace más de cuatro mil años, es transmitida por las hembras del mosquito del género Anopheles (el británico Ronald Ross recibió el Premio Nobel de Medicina en 1902 por descubrir este vector). Según la OMS en 2014 había 3.400 millones de personas con riesgo de infección en el mundo; aunque hay una creencia popular en América y Africa, la malaria no es contagiosa de humano a humano. Es la picadura la vectora.  En 2013 se contabilizaron unos 198 millones de casos de malaria que acabaron en la muerte de unas 584.000 personas (90% de ellas en África y  un 78% en niños de menos de 5 años).

 

Para evitar el contraer de la enfermedad por picadura se propuso usar DDT para luchar contra su vector, lo que llevó a que el suizo Paul Herman Müller recibiera el Premio Nobel de Medicina en 1948. Por desgracia los mosquitos desarrollaron resistencia contra el DDT, y la labor del Dr Arnoldo Gabaldon (con él estaba Diaspora en Venezuela en los años 40), realmente titánica al rociar con DDT las charcas de zonas húmedas del país pasó de esperanzadora a decepcionante en sólo dos meses porque las larvas revivieron antes de concluir la campaña  y el insecticida fue prohibido por su impacto nocivo para el medio ambiente. El resultado del fracaso del DDT significó un incremento de los casos de malaria en el mundo en la década de los 1960.

El francés Charles Laveran recibió el Premio Nobel de Medicina en 1907 por descubrir parásitos en los glóbulos rojos de los pacientes con malaria y proponer el uso de la quinina para luchar contra dichos parásitos. La quinina se ha usado en varias guerras globales y en especial en Asia durante la II Guerra Mundial. Los norteamericanos la sintetizaron para sus ejércitos sin grandes éxitos. Pero ciertamente en la guerra del Pacífico la quinina ralentizó la malaria y se hizo imprescindible en ambos bandos. Los aviones norteamericanos lanzaban paquetes de quinina a sus fuerzas de tierra en cantidades industriales pero los japoneses, por ejemplo en Birmania o fronteras con la India no contaban apenas con ella en épocas de mal tiempo por carencias de su aviación, lo cual según los médicos militares, como el Dr Swanson, afirman se notó.

El Premio Nobel 2015, es tambienun gran premio para otros aliados en lucha contra los parásitos

El trabajo de los otros dos premiados se centra en enfermedades también parasitarias, no causadas por el mosquito anófeles. Ha servido para combatir los nemátodos parásitos. Por un lado, la “ceguera de los ríos” (oncocercosis) una enfermedad parasitaria crónica causada por el nemátodo “Onchocerca vólvulos” transmitida por varias especies de moscas ha llegado a ser la segunda causa más importante de ceguera en el mundo. Y por otro lado, la “filariasis linfática“, más conocida como elefantiasis, una enfermedad tropical producida por la transmisión de unos parásitos denominados filarias a través de los insectos, no específicamente anófeles.

Para el tratamiento de este tipo de enfermedades asociadas a los países sin recursos el japonés Satoshi Ōmura buscó durante largo tiempo y encontró sustancias bioactivas en muestras del suelo y aisló un nuevo microorganismo llamado Streptomyces avermitilis con una fuerte actividad antiparasitaria. El principio activo responsable, la avermectina, fue identificado y caracterizado por William C. Campbell. Hoy día se usa un derivado llamado ivermectina tanto en el tratamiento de la ‘ceguera de los ríos’ como en la elefantiasis. En cierto sentido estos trabajos continúan la saga iniciada por Alexander Fleming con el descubrimiento de la penicilina en un hongo y de Ernst Chain y Howard Flory que aisló su principio activo (los tres recibieron un tercio del Premio Nobel de Medicina de 1945)

 

.

El trabajo de Campbell  se inició tras un encuentro con Ōmura. Los trabajos se orientaron hacia una modificación química de la arvemectina llamada ivermectina, con un efecto antiparasitario mucho más eficaz. Las primeras pruebas en humanos datan de 1977. Aunque los detalles del modo de acción de la ivermectina todavía no se conocen, se cree que inhibe a los receptores del glutamato y de GABA en los canales iónicos de cloro de las células nerviosas. Esta inhibición favorece la permeabilidad de las membranas celulares a los iones de cloro lo que resulta en una hiperpolarización de la célula que da lugar a una parálisis muscular en el nemátodo y a la muerte del parásito.

La Artemisa dulce (Artemisia annua) es un potente antipirético que se ha usado durante siglos para tratar las fiebres y más concretamente la malaria. Es una planta indispensable en medicina china, donde además de la malaria se usa para tratar la ictericia.

La artemisa dulce es una planta anual de países templados y subtropicales, que crece una considerable altura (hasta 2 metros en buenas condiciones), sus hojas son muy aromáticas y de un gusto algo amargo.

Las hojas contienen aceites esenciales y artemisinina. Con finalidades medicinales, la hoja seca se usa en infusión. Milenariamente en China se tienen conocimientos de esta planta y de sus propiedades tan beneficiosas.

La Artemisina es una planta herbácea anual de porte erecto y normalmente de tallo único o poco ramificada; alcanza una altura de entre 70 a 160 cms; claro quebllo depende de la riqueza en nutrientes del substrato. Las hojas inferiores son alternas, ovadas o triangulares y pinatipartidas, de 2, 5 a 5 cmsde longitud; las hojas medias tienen lobulos  serrados; tdas poseen glándulas que desprenden una esencia alcanforada.La inflorescencia forma panículos compuestos, con flores no frondosa. Es una planta de polinización cruzada, mediante el viento e insectos.

Se usaba tricionalmente en la Medicina ancestral china para tratar la fiebre, y fue redescubierta en 1970 cuando se examino el o de Prescripciones para Tratamientos de Emergencia, cuyo original tiene siglos y gracias a los científicos con la Dra Tu Youyou se descubrió propiedades antimalaria y se probó en primates en 1972. El ingrdiente activo de la artemisinina (anteriormente conocido como arteannuin), fue aislado y su estructura química descrita. La artemisinina puede ser extraída por medio de un disolvente de bajo punto de ebullición, como el éter etílico, y se encuentra en los tricomas glandulares de las hojas, tallos e inflorescencias, y se concentra en las partes superiores de la planta donde se produce el nuevo crecimiento.

El caso es que hace unos años, Novartis, la multinacional farmacéutica, que también hace pesticidas y vende semillas transgénicas  y patentó la artemisina de esta planta, que es uno de los componentes que se extraen de las hojas.

Al fin hay una base firme para tratar la Malaria, pero hay que luchar para que todos los enfermos tengan acceso a ella

Al patentarla creó pastillas para poder venderlas sobre todo en África que es donde más casos de malaria existen, pero claro, en las zonas más condicionadas por esta enfermedad casi no tienen para comer, como para pagar 20-30 euros que es lo que vale el tratamiento.

Hay una ONG alemana, llamada ANAMED, tiene médicos estudiando esta planta y los estudios realizados han demostrado que con infusiones de las hojas se puede curar la malaria en breve tiempo, teniendo únicamente  una planta en casa y sin necesidad de pagar el tratamiento

También hay casos de curación del sida y cáncer, porque al contrario de los antibióticos que se recetan para estas enfermedades y que hacen caer en picado el sistema inmunológico, la planta Artemisa Annua  aumenta tus resistencias.

La semilla de esta planta que proporciona la ONG ANAMED vale tan sólo 1 céntimo, pero la OMS no recomienda su cultivo privado y aboga por la recolección y creación de productos mediante fármacos.

Es decir, mientras hay estudios que demuestran que las simples infusiones de las hojas de la planta tienen un gran efecto, la OMS que vela por nuestra salud prefiere limitarse a no aconsejar el uso privado de la planta y optar por los fármacos y tratamientos imposibles de costearse por las personas que más lo necesitan.Es más que evidente la influencia que tienen las empresas farmacéuticas para nuestra saludsobre todo en el Tercfer Mundo. Pensad por un momento, si de verdad quisieran mantenernos fuertes y apartados de enfermedades su imperio se vendría abajo, es muy obvio.Y dejemos de pensar que esa grandes organizaciones se preocupan por nuestra salud, porque hoy  todo es un negocio. La industria alimenticia, la sociedad médica, la industria de la farmacéutica, están jugando con nuestra salud.

Hoy día, la ivermectina es un tratamiento de gran eficacia que han recibido más de 200 millones de personas. Los descubrimientos de la artemisina  y de la ivermectina  han revolucionado el tratamiento de las enfermedades parasitarias que afectan sobre todo a los países más pobres. Los descubrimientos de los premiados con el Nobel de Medicina de 2015 han tenido un enorme impacto en la salud a nivel global y sus beneficios para toda la humanidad son inconmensurables.Artemisia annua es la especie más importante, laraceae llamada comúnmente ajenjo dulce, o ajenjo chino. Es nativa del Asia templada y se distribuye hoy  por muchos países incluida Europa central y meridional. También se encuentra en Canadá y Estados Unidos.Vegeta en diferentes hábitats, desde márgenes boscosos, laderas semidesérticas, terrenos salinos, rocosos, tierras baldías. A altitudes entre los 2000 - 3700 ms .

La investigación para desarrollar fármacos antipalúdicos condujo al descubrimiento de la artemisinina, que se extrae de Artemisia annua, hierba tradicionalmente utilizada como un tratamiento de la fiebre.Aunque la mayoría de las hierbas de la Medicina tradicional china se hierven a alta temperatura, se descubró que ese hervor podía dañar el ingrediente activo en Artemisia annua, por lo que sigiendo instruccones de la ONG Anamed, aunque la fuente tradicional dice que esta hierba debe procesarse en agua fría; a partir de los nuevos métodos, los científicos se dieron cuenta que se obtiene un extracto mejor mediante el uso de un método de extracción a base de éter a baja temperatura, y añadiendo procesos de desintoxicación y purificación con ello se podría crear un fármaco con suficiente ingrediente activo para ser eficaz.

 

La artemisinina es una lactona sesquiterpénica con un puente endoperóxido y se ha producido semi-sintéticamente como medicamento contra la malaria. La eficacia de un té hecho de A. annua en el tratamiento de la malaria todavía está por comprobar. Según algunos autores, artemisinina no es soluble en agua y las concentraciones en estas infusiones se consideran insuficientes para tratar la enfermedad. En 2004, el Ministerio de Salud etíope cambió el primer fármaco antimalaria usado en Etiopía de sulfadoxina/pirimetamina (Fansidar), que tiene una tasa del 36% de fracaso en el tratamiento, a artemeter/lumefantrina (Coartem), un fármaco que contiene artemisinina, una terapia que es 100% eficaz cuando se usa correctamente, a pesar de la escasez en todo el mundo, en el momento del derivado necesario de A . annua. Una revisión en 2012, afirmó que los remedios basados en la artemisinina son los fármacos más eficaces para el tratamiento de la malaria hasta el momento. Una nueva revisión en 2013 sugirió que aunque Artemisia annua puede no causar hepatotoxicidad, toxicidad hematológica, o hiperlipidemia, se debe usar con precaución durante el embarazo debido a un riesgo potencial de embriotoxicidad en una dosis alta.

A pesar de los esfuerzos globales en la lucha contra la malaria, sigue siendo una gran carga para la población, especialmente en las regiones tropicales y subtropicales. Aunque la OMS recomienda los remedios a base de hierbas para el tratamiento de enfermedades no complicadas, tuvo resistencias a la artemisina pero su existencua hoy, aquí  no puede ser ignorada e incluye, por ejemplo, el uso de remedios no eficaces a base de esa hierba. Alentar el uso de las alternativas a base de hierbas está en el punto de mira, sin embargo es la única solución indeleble para la erradicación de la malaria aunque mejor sería la creación de un programa de vacunación efectivo.

Esta planta ha demostrado ser entre 10 y 100 veces más activa contra la malaria que los medicamentos convencionales, y ha sido utilizada sin problemas durante más de dos mil años. La industria farmacéutica la descubrió hace varias décadas y sintetizó su principio activo. A partir de ahí empezó a ocurrir lo que nunca antes, se empezaron a crear resistencias. Por eso, son muchos los que siguen defendiendo el uso de la planta entera, dejando que actúen todos sus principios en sinergia, tal como se ha utilizado durante miles de años sin problemas, que empiezan cuando se separan compuestos en los laboratorios.Además se ha demostrado que las decocciones tradicionales de Artemisia Annua poseen unos flavonoides que potencian la acción de la artemisina, principio activo antimalárico.

Pero si las farmacéuticas venden pastillas, ganan mucho dinero. Dar semillas, enseñar a cultivar la planta y explicar cómo se debe tomar, no enriquece a nadie y convierte a los pueblos en autosuficientes, pero esto es muy peligroso según parece.

Es terrible además si se piensa que en estos países pobres mucha gente tampoco puede acceder fácilmente a los medicamentos, y cuando enferman de malaria, quedan tan débiles, en muchos casos deben realizar trayectos de varios días hasta el dispensario médico más cercano, lo que puede significar en lugares como el Congo, unos 100 kms de trayecto, y en el Amazonas, 3 días en barco. Esto está costando la vida a mucha gente, que, en el peor de los casos, si hubiera tenido la planta, como mínimo podría haber recuperado fuerzas para tener más posibilidades de acudir al médico.

Aparte de la amplia experiencia con la Artemisa Dulce de organizaciones como Anamed, también hay estudios científicos que avalan su eficacia contra la malaria.Empezando por la Dra Tu y sus varias investigaciones científicas en China concluyeron que la planta tomada en forma de polvo,   mezclada con aceite o extraída con alcohol, tiene un 100 % de eficacia para superar la enfermedad.

Otro estudio de la universidad de Tübingen en Alemania, mostró que 7 días después del inicio del tratamiento con té de artemisia, el 77% de los pacientes ya no presentaban fiebre, el 88% habían recuperado las fuerzas, y en el 92% ya no tenían dolores musculares ni náuseas. Incluso si no se hubieran curado del todo, por lo menos ya estaban suficientemente fuertes para poder ir al médico; esta misma Universidad demostró que el consumo durante 7 días del té de Artemisia Annua, normaliza los niveles de malaria en sangre.

En este sentido todo lo que esta web pueda decir se queda corto para alabar la labor de la ONG Anamed, referente mundial en educación sobre el uso y el cultivo de la Artemisia Annua en los lugares más desfavorecidos, con un único objetivo, salvar vidas sin dejarse pisar por unos intereses económicos que pueden llegar a cosas tan aberrantes como, según explican en la web de Anamed, una organización militar europea... llegó a ofrecer financiación para su investigación a cambio de no publicar nunca los resultados. Afortunadamente las ONG no han accedido, pero muchos se preguntan cuántos habrán vendido su alma al diablo en otras investigaciones.

Debemos darnos cuenta de que estamos en un sistema que ha normalizado lo patológico.Y después de las preguntas, el hombre de a pie debe actuar, difundir, cultivar, compartir semillas, compartir el amor por la sabiduría de la Naturaleza.Y,   las personas que selo han ganado como la Premio Nobel 2015

  Dado que no se ha podido acceder a ninguna información detallada del uso de la planta entera, esto sólo como referencia, se recomienda que se consulte la página de Anamed ya que ellos nos mantienen al día en cuanto al uso correcto de la planta, y con profesionales que conocen bien el uso de la misma.Los experimentos con animales mostraron que el artesunato, un derivado sintético de la artemisinina, tiene propiedades anti-alérgicas, efectuando la degranulación de los mastocitos. Aunque tiene su edad la Dra Tu Youyou sigue en activo y tiene todo el agradecimiento del mundo, el nuestro incluido que tan cerca siempre  estuvimos  a la malaria desde las paginas de revistas ya que internet estaba todavía en pañales.

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Diasporaweb (1875 noticias)
Visitas:
8474
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.