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Regresión

09/03/2020 03:27 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Con sus controvertidas prácticas, el “séquito” dirigente de Podemos logró que la organización sea parte implícita de la clase política que seis años atrás venía a combatir

Ya no es ningún secreto que tanto Podemos como Izquierda Unida, aparcaron el programa económico que defendieron ante los electores para adoptar como propio el continuista programa neoliberal del PSOE. Lo que viene a indicar que Iglesias quitó hierro a la hora de informar sobre las renuncias que inducía la coalición con los socialistas con la intención de no alimentar la crispación y contar así que los inscritos apoyasen su consulta de refrendo al Gobierno de coalición.

Ciertamente, el dirigente de Podemos estaba más ansioso por hacerse con sillones en el Ejecutivo que en alcanzar un acuerdo programático disruptivo que redundase en favor de las condiciones económicas y sociales del país; pues si así fuera no se le ocurriría aceptar el fracasado modelo neoliberal que rige la economía desde principios de los 80 basado en cuatro hipótesis falsas que pasado el tiempo han colapsado totalmente su validez

El neoliberalismo es un proyecto que conduce al desastre y por tanto contraproducente para la política y la economía como hace ostensible su propensión hacia la inestabilidad y el estancamiento y cuya aplicación beneficia a unos pocos a expensas de la mayoría.

Desde su instauración los acontecimientos de los últimos doce años, es decir, la crisis económica de 2008, el surgimiento de los indignados en 2011 y la quiebra del bipartidismo de 2014 son hitos que lejos de afianzar la solvencia de este modelo obligan a cambiar el relato que lo sustentó desde la Transición, por cuanto entre otras cosas el neoliberalismo lleva cuarenta años debilitando nuestro funcionamiento democrático, sin que nada de sus proclamadas bondades haya surtido el efecto prometido.

Dicho esto, resulta frustrante que una formación política como Podemos que nació con la finalidad de combatir al neoliberalismo y defender a todos los perjudicados por esta fase del capitalismo, cuando las razones que motivaron su fundación siguen manteniendo plena actualidad y la desigualdad lejos de remitir se cronifica, a través de triquiñuelas decida plegarse a las directrices de un PSOE que defiende la continuidad de este sistema económico que en la actualidad mantiene fuera del mismo a 12 millones de españoles.

Todo viene a indicar que la entrada de Podemos en el Gobierno asumiendo el neoliberalismo como regla de juego, es una renuncia expresa a todo aquello que se empezó a fraguar a partir de 2011, y por tanto, a todo intento de llevar a cabo sus proclamadas políticas de transformación.

La entrada de Podemos en el Gobierno asumiendo el neoliberalismo como regla de juego, es una renuncia expresa a todo aquello que se empezó a fraguar a partir de 2011

Eso al menos es lo deducible tomando por referencia los acuerdos concretos que figuran en el documento de coalición cuyo contenido establece tanto las potencialidades como los límites del nuevo gobierno en su capacidad de acción, aspectos que sitúan a la formación morada en las antípodas de sus objetivos programáticos.

Siendo de significar para mayor devaluación podemita, que el PSOE para asegurarse el cumplimiento de las recetas neoliberales europeas, optó por constituir un Ejecutivo de marcado “perfil económico” en el cual Podemos tiene asignada la función de comparsa .

Pues aún así, después de asumir que en la actual tesitura las normas de restricción del gasto no se van a superar, Iglesias se compromete en aplicar políticas distintas sin hacer frente al marco jurídico impuesto por el neoliberalismo, una contradicción sin más paliativos que no reportara mas resultados que el menoscabo de su ya minada reputación, pues contra las falsas expectativas que intenta crear, resulta concluyente que en un Gobierno de definido y mayoritario signo neoliberal es totalmente imposible implementar políticas progresistas en lo económico y lo social.

Por ello, pretender corregir la situación desde la izquierda sin mediar cambios estructurales teniendo enfrente la apisonadora del neoliberalismo es un objetivo sin ningún tipo de recorrido que reportará frustración, fracaso. y desencanto electoral… Reafirmarse en lo contrario es incurrir en la disonancia cognitiva de mentirse a si mismo.

En ese contexto, el hecho de formar parte de un Ejecutivo con motor económico neoliberal es un paso atrás en la trayectoria política de Podemos pues con ello se están asumiendo medidas demoledoras para las mayorías sociales de este país como consecuencia de aspectos relacionados con la competitividad, el déficit o el artículo 135 de la Constitución, y renunciando de ese modo a tocar los pilares del sistema cuestionado en el 15M, y todo, como contrapartida a hacerse con unos ministerios de menor porte al ser vaciados de contenido antes de su asignación.

Con este controvertido acceso al poder, se intenta acallar las críticas a la deriva inducida en Podemos por la nefasta gestión de Iglesias y su equipo de dirección; que desde mucho tiempo atrás es diametralmente opuesta a la que ilusionó a la gran mayoría de los hombres y mujeres que en su día se incorporaron a la organización y que por coherencia discrepante renunciaron a continuar formando parte de tan devaluado proyecto, siendo ahí donde reside la descapitalización de una organización que a tiempo presente lleva camino de convertirse en un mero referente testimonial.


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Galdo Fonte (430 noticias)
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