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Un muy conmovido rey Guillermo Alejandro de Holanda dijo este lunes que comparte la frustración nacional por el destino de los cuerpos de quienes murieron por el derribo del vuelo MH17, un desastre que dejó "una profunda herida en nuestra sociedad".
"Mucha gente nos ha dicho: sólo queremos dar una adecuada despedida a nuestros seres queridos", dijo el rey después de reunirse con unos 1.000 familiares de los 193 ciudadanos holandeses muertos en el avión derribado en el territorio de Ucrania controlado por los rebeldes.
"Entendemos su frustración y su pena y compartimos su deseo de que haya claridad sobre las causas del desastre", agregó el rey por televisión, al dirigirse a la nación por primera vez tras la catástrofe. "Este espantoso desastre dejó una profunda herida en nuestra sociedad", dijo.
Los familiares y allegados de los muertos, de todo el mundo, se encuentran cada vez más molestos por la manera como se ha manejado el desastre, con cuerpos apiñados en un tren y por la falta de seguridad en el lugar de la tragedia, en referencia a los supuestos pillajes.
"Todos los holandeses sienten molestia y expresan su profundo dolor", agregó el primer ministro holandés, Mark Rutte, quien también se entrevistó con los desconsolados familiares en la ciudad de Utrecht (centro). "Algunos perdieron a tres o cuatro personas, de la propia familia, o amigos, allegados, o vecinos de su propia calle", puntualizó Rutte, quien llamó al pueblo a reunirse para apoyar a los desconsolados.
- Tragedia personal y familiar -
En un país con 16 millones de habitantes, la tragedia tomó un aspecto personal, casi íntimo para muchos holandeses. "La idea de que han estado tirados con ese calor durante tres días, mientras que los separatistas, o terroristas, no sé qué están haciendo con ellos", declaró Silene Frederiksz, quien perdió a su hijo Bryce, de 23 años, y su novia Daisy, al tabloide de Telegraaf.
El hermano de Ruud Lahaye, John, de 54 años, murió en la tragedia junto con su compañera, Lilian Brouwers.
Un desconsolado padre escribió una amarga carta a quienes tumbaron el avión, "agradeciéndoles" haber matado a su hija de 17 años, Elsemiek. "Muchas gracias Señor Putin, líderes separatistas o gobierno ucraniano por asesinar a mi adorada única hija", escribió Hans de Borst en la carta, publicada en la prensa holandesa. "Deseo que ustedes estén muy orgullosos por haber destruido su joven vida y que puedan mirarse en el espejo", agregó el desconsolado padre.
Otros dicen que no tienen la energía para la furia, como Els, que perdió a su hermano Paul, su esposa y su hija de dos años. Ella dice que está tratando de ignorar las informaciones de que hubo pillaje en el lugar de la tragedia. "No tiene sentido enojarse, el dolor toma toda la energía. Es preferible encender una vela por mi hermano, mi cuñada y mi sobrina", dijo al diario AD.
Muchos están pensando ahora cómo llevar a la justicia a los que están detrás del derribo del avión y la oficina de la Procuradoría holandesa indicó que abrió una investigación criminal preliminar por la tragedia, que dejó un total de 298 personas muertas. Según la ley holandesa, los holandeses pueden procesar a sospechosos de crimenes de guerra, incluso por crímenes cometidos en otras partes, si las víctimas son holandesas.
Se sospecha que el avión de Malaysia Airways fue derribado por un misil disparado por los rebeldes separatistas y Rutte ha pedido en varias ocasiones al presidente ruso que ayude a recuperar los cuerpos y las cajas negras.
"Queremos el retorno de nuestra gente", dijo Rutte al Parlamento este lunes.
Una enorme cantidad de flores se han depositado en el aeropuerto Ámsterdam-Schiphol, de donde el avión partió rumbo a Kuala Lumpur, mientras una larga cola de personas espera para escribir en el libro de condolencias puesto a disposición del público.