Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Corazón De Melón escriba una noticia?

Ricky Martin: "Estoy disfrutando la soltería"

10/02/2015 14:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Entrevista exclusiva.El martes sale a la venta su disco,

 

Ricky Martin y su nuevo disco "A quien quiera escuchar"

¿Cómo respira este Ricky Maravilla? ¿Entrecortado, ligero, sinfónico, romántico? Diversas intensidades respiratorias lo dibujan del otro lado de la línea. Léase por línea el cable invisible que une Buenos Aires con Los Angeles y que trae el jadeo simple, el jadeo compuesto, la exhalación de sorpresa, la exhalación de fatiga. A principios de enero Ricky Martin había dejado de respirar, enterado de que había muerto. Asistió a su funeral, recibió condolencias, vio todo como desde afuera del cuerpo. Sentado en su ataúd tuitero leyó que un falso accidente le había quitado la vida. La Parca había reventado redes sociales y Youtube detonaba de visitas con un video trágico fabricado por una cadena noticiosa trucha. Entonces Ricky comprobó que era sólo muerte virtual. Que el esqueleto andaba todavía “pegaito” al alma. Click y mensaje desde el más allá para devolverle a sus fans los latidos: “Hay que reírse. Por eso subí fotos del paraíso”. RM festeja que vive. Y alardea nuevo disco.

Los pulmones de Ricky están tan llenos de aire que en una respuesta puede mandar a esta parte del fin del mundo todos los suspiros por el tubo. Cuenta que A quien quiera escuchar es su décimo álbum de estudio, una vuelta a la ternura, pero también un regodeo en lo salvaje. La simbiosis entre almíbar y sexualidad, entre éxtasis y melancolía. “Es que así es la vida”, deduce a diez mil kilómetros y a 20 respiraciones por minuto. “Si tú siempre estás muy alegre, ¡probablemente estás drogado! Y si estás siempre triste, estás deprimido, necesitas ayuda. La vida está llena de altas y bajas. Y mi misión en los últimos años ha sido poder ser específico en las emociones y hablar con transparencia y vulnerabilidad, no tener miedo a qué dirán. En este disco está esa libertad.”

Enrique José Martín Morales quiere visitar a Francisco. Es que después del “¿Quién soy yo para juzgar a un homosexual?”, que lanzó el Papa, Ricky (43 años bien llevados) siente una lenta metamorfosis. “Me he dado cuenta de que de una manera muy política él está exigiendo un cambio de la Iglesia. En mi caso, yo como miembro de la comunidad LGBT lo único que pido es igualdad en todo el derecho de la palabra, y que se nos deje de juzgar. No estamos pidiendo más derechos que nadie. Por eso cuando Su Santidad habla de igualdad, hay que aplaudir”.

¿Creés realmente posible un cambio de mentalidad rápido en una institución como ésa?

Sí. No solamente de Francisco. Yo creo que del mundo en general. Hay que tener mucha calma. Estamos en ese camino. Esto llega ya. Yo crecí católico, fui a colegio de monjas toda mi vida y esto no tiene nada que ver con lo que aprendí en el colegio. Y esto me da mucho alivio. No es que practico el catolicismo, pero como dicen por ahí, “una vez que eres católico, siempre lo serás”. (Se ríe). Celebro que Su Santidad esté dando pasos cautelosos para un mundo con igualdad.

Se te nota feliz. ¿Qué clase de felicidad es ésta, serena o adrenalínica?

Después de la tormenta viene la calma. Así que después de cantar para 20 mil personas, le toco la mano a Dios. Es maravilloso. Después de esa adrenalina uno baja. Y yo estoy enviciado de esa cantidad de matices distintos. En este momento estoy... muy tranquilo. Me encanta estar enamorado y en pareja. Pero también estoy disfrutando la soltería.

En una escucha rápida del disco nuevo, salta un sonido tanguero. Es que hasta el bachatero Romeo Santos usa el tango “como vanguardia”. Si Ricky fue el “Che” Guevara en Evita, en Broadway, ¿cómo no jugársela ahora por una pizca de 2x4? “No hay que ser argentino para sentir cosas bellas con el tango. Es un sonido que impacta al mundo. He tenido la oportunidad de viajar y en todas partes vas a encontrar un lugar donde se baile tango. Me gustaría en un futuro incursionar en eso en el escenario. Y no estoy hablando necesariamente de interpretar tango, sino de bailarlo. Unas clases son algo que me gustaría”.

Fuera de lo musical se lee mucho sobre tu figura, pero no sabemos si lo que se publica es cierto. Se dijo que estabas a punto de recibir a tu tercer hijo, en realidad una niña. ¿Vas a ser padre otra vez?

El álbum es dulce y melancólico, “una carta de amor escrita en 12 canciones” Ver Noticia

Como no tengo nada que esconder, digo que sí quiero ser papá otra vez. Por ahora no se puede. A lo mejor a principios del año que viene empezaría yo los preparativos para traer a la nena de papá. Este año viene muy cargado.

“Cada día que pasa, más miedo le tengo a la fama”, dijiste un tiempo atrás. ¿Le vas perdiendo el miedo? ¿O es peor aún?

La misión es controlar a la fama. Ese comentario que hice era un poco de inmadurez. El día de hoy ya controlo a la fama. La fama no me controla a mí. Eso me da mucha más calma.

Mejor informadas que la SIDE, las chicas del fans club oficial “Me amarás” hablan con Clarín para pincelar la nota. Son coleccionistas del detalle quirúrgico. Advierten que Ricky se molesta si lo llaman por el segundo nombre, José. Que es zurdo (no ideológicamente hablando). Que detesta sus pies y el apio. Que el fileteo de sus tatuajes ya es incontable, y el más secreto es uno en forma de rosa, en la ingle. “Creemos que se reconcilió con Carlos, su ex”, arrojan el dato tras un servicio de inteligencia.

Como anécdota curiosa, habrá que remarcar que el porcentaje de desmayos frente al boricua se ha incrementado. Aunque estén mayorcitas, todavía una fuerza inexplicable las tumba de nuca. El archivo periodístico da fe: en 1996, cuando cantó en la 9 de Julio para 200 mil personas, se calcularon 500 desvanecimientos. El año pasado, en el Parque de la Ciudad, ante menor cantidad (80 mil), la cifra de desplomados era casi la misma. Gisele Occhionero, la argentina que ganó un viaje a Australia para desmayarse ante RM en la tierra de los canguros, nos cuenta su operativo descomunal. Grabó a su abuela Josefa, de 81 años, para que le implorara al público de redes sociales que votara a su nieta. Como ganaba el que más “Me gusta” conseguía, la chica caminó el partido de San Martín, las estaciones de Retiro y Constitución, shoppings, trenes, boliches, traqueteos del 70. En lugar de “Me gusta”, la calmaban con monedas. Un día le avisaron que su limosneo de pulgares arriba había triunfado.

A tres meses del show gratuito que brindó en Soldati, Ricky avisa que en poco más de 90 días apoyará los pies en la Argentina: “En tres meses y medio iré para promoción. Y antes de fin de año, sin duda, concierto”. ¿Cuánto sabe Ricky del marco argentino hoy? “Lo siento muchísimo. Acabo devenir de México, donde están pasando cosas extrañas. Pero no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”, consuela. Su muerte “virtual”, producto del humor negro informático, ¿le da escalofrío o carcajada? “Estoy acostumbrado, el único problema es que yo tengo una madre y un padre y familia que ven estas cosas. Me río”.

Fin de la breve entrevista. Su entorno avisa por “cucaracha” que el caribeño tiene que colgar. Y es entonces cuando llaman sus persecutoras. “¿Cómo está nuestro Ricky? ¿Cómo lo notaste, cómo lo sentiste?” Tranquilas, chicas. Ricky respira de maravilla.

Cómo es el disco: sencilllito y rendidor

Es el décimo disco de estudio y él lo tilda de “transparente”: será que el producto es fiel a la carrera de Ricky Martin. Un álbum con dosis justa de romanticismo y la cuota necesaria de cachengue. A quien quiera escuchar saldrá pasado mañana a la venta y ya tiene dos temas explotando las radios: Adiós y Disparo al corazón. Se espera que el pre-hit La mordidita sea más que el caballito de batalla, un dragón que incendie boliches y oficinas. Apenas suena, no hay cuerpo que no se mueva ante la potencia rítmica. “Sonó la campana y el fin de semana se deja ver...”, canta Ricky invitando a la parranda.

Ver Noticia

 

(C)Corazón de Melón  2014 - http://www.corazondemelon.es/theme/client/img/i18n/fr/minilogo.png


Sobre esta noticia

Autor:
Corazón De Melón (8 noticias)
Visitas:
5333
Tipo:
Suceso
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.